Los Cielos de Júpiter: Una Bala con su Nombre

Alphonse miró la bala y pensó en la ironía del asunto, el pequeño proyectil se guiaba por la voz de su víctima, si su hermano pudiera parar de hablar tan solo por medio segundo podría salvar su vida, pero no, el pequeño Rackham era incapaz de cerrar la boca. Louis había pasado de ser un asesino a un científico y de científico a político.

Era como si su hermano no pudiera parar de dar órdenes, y lo peor era que la gente le obedecía sin rechistar, ciegamente, aquello era peligroso, muy peligroso, ¿qué pasara cuando cometa un error demasiado grande? El desastre que estaban viviendo todos los habitantes de Júpiter era el claro testimonio de lo que sucedía cuando la gente obedecía ciegamente los designios de un hombre. ¿Se convertiría su hermano en otro Profeta? ¿En otro desastre?

Por un momento consideró dejar el prototipo de la bala allí y que cumpliera su función, quizá Louis fuese mas útil para la causa Joviana como un mártir, pero recordó que era su hermano y a pesar de ser un asesino no tenía la sangre tan fría, además el muchacho todavía no cometía un error catastrófico, todavía no…

Recogió la bala y casi instantáneamente la reemplazó con una copia no funcional, pero no valió de nada, igual se activaron las alarmas, tiempo de correr.

Las balas que rozaban su cabello a medida que huía demostraban que para la tecnología de la Inquisición no era tan invisible como le gustaría imaginar, pero se convenció a si mismo que no lo podían ver completamente, que su traje al menos lo convertía en un borrón, por que de lo contrario no se atrevería a hacer lo que tenía que hace a continuación.

Con una voltereta se lanzó al costado izquierdo del corredor, pudo sentir las balas cerca muy cerca, hubo una que incluso causó un desgarrón en el interior de su pantalón, pero si mantenía las piernas juntas no se notaba, estaba oculto detrás de una columna que se le antojaba demasiado estrecha; pero ahora que estaba claro que podían verlo al menos parcialmente, tendría que actuar con el sigilo mas absoluto, dependía ahora de las habilidades con que habían contado los grandes asesinos de la historia antes de que se inventara el traje de camuflaje multiespectro.

—Estaba aquí lo vi hace apenas un instante, pero de pronto desapareció en mitad del aire. —El soldado se aproximó y miró en todas direcciones, pero al igual que la mayoría de la gente era diestro y en esa dirección concentraba su búsqueda.

Alphonse debía concentrarse en normalizar su respiración, incluso a través del movimiento de su pecho podían detectarlo. Los dos soldados que habían estado disparándole continuaban cambiando la porción del espectro electromagnético que sus visores detectaban.

—¿Qué se supone que vamos a hacer?

—Seguir buscando ¡sigue aquí! Las alarmas no se dispararon por accidente, los dos vimos algo.

En cuanto los dos guardias se dieron la vuelta el asesino escaló la columna tan silencioso como pudo. Los vigilantes intentaban ser metódicos en su búsqueda, pero Alphonse notaba los errores en su patrón, pro ejemplo nunca miraban hacia arriba.

—Aquí no está, ya debe haber salido.

—Hay vigilantes en cada entrada, así que no creo, vamos a dividirnos, tu regresa al laboratorio y yo me voy a las escaleras, nos volvemos a encontrar allá.

Cuando se separaron un poco se deslizó de regreso al piso con tanto sigilo como pudo, ambos sujetos continuaban mirando en todas direcciones, pero no miraban atrás, Alphonse se arrastró detrás del que se fue de regreso al laboratorio. Cuando llegaron el guardia se puso a estudiar el pedestal en donde se encontraba la bala falsa, momento que el asesino aprovechó para noquearlo por la espalda.

Dejó el cuerpo inconsciente en una posición en donde las cámaras de seguridad pudieran verlo de modo que la alarma sonara de nuevo en el laboratorio. Cuando en efecto lo hizo ya Alphonse estaba muy lejos del sitio, escondido en una esquina vio a un grupo de guardias correr de regreso, habían dejado a un solo guardia cuidando la entrada y no tuvo dificultades en despacharlo con un golpe a la mandíbula.

Tendrían enormes dificultades explicando como se les escapó, pero ya era demasiado tarde para que intentaran nada mas.


—Este es el prototipo de la bala que la Inquisición quería regalar a los otros gremios de asesinos. Intenta hablar. —Alphonse tenía la bala posada en la palma de su mano.

—¿Qué se supone que hace? —Ante sus ojos Louis pudo ver como el diminuto proyectil desarrollaba minúsculos alerones y se orientaba en su dirección. Aquello le quitó el habla por un momento y le sacó un levantamiento de cejas.

—Una bala que te busca por el sonido de tu voz, con el 99% de la gente sería bastante inefectiva, pero con un sujeto que habla tanto como tú es una sentencia de muerte.

—¿Preferirías que me mantuviera en silencio Genevieve?

—Yo no pero creo que la Inquisición no piensa como yo.

—Alphonse ¿qué impide que fabriquen mas balas como esta?

—Yo borré los datos que había en los cerebros del laboratorio, pero desconozco si tenían copias de esa información en otros lugares. Además no me pareció que tuviesen demasiadas dificultades en fabricarla, no creo que esto sea tecnología de punta para ellos.

—Eso quiere decir que podrían comenzar a fabricar balas como esas en cualquier momento.

—Si yo fuera tú —le recomendó Genevieve— me cuidaría de hablar en público de ahora en adelante.

—No es que yo tenga muchas oportunidades de dar discursos en una plaza pública, pero creo que es un consejo sabio —Louis se puso de pie— muchas gracias por ayudarme a mantenerme con vida hermano. 

Intentó tomar la bala pero Alphonse cerró el puño.

—Voy a guardarla, como un recuerdo, o quien sabe, quizá un día la necesite, así que no olvides que tengo esta bala en mi poder.

Louis asintió en silencio y se marchó con una amarga media sonrisa en el rostro. Viendo a su hermano caminar con menos ánimo que de costumbre, Genevieve le preguntó  a Alphonse.

—¿De verdad crees poder hacerlo? Si llegado el momento se hace necesario, ¿crees poder matarlo?

—Si nuestro hermanito en algún momento se convierte en el monstruo que tememos, alguien tiene que detenerlo, y es mejor que todo quede en familia.

 

Los Cielos de Júpiter continúa el Miercoles 19 de Marzo de 2014

En esta nueva versión tendremos el siguiente capítulo el Miercoles 30 de Enero de 2019

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Lobo7922

Creador de La Cueva del Lobo. Desde muy joven me sentí fascinado por la Ciencia Ficción y la Fantasía en todas sus vertientes, bien sea en literatura, videojuegos, cómics, cine, etc. Por eso es que he dedicado este blog a la creación y promoción de esos dos géneros en todas sus formas.

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