No voy a decir que soy un experto en la obra de Tolkien o El Señor de los Anillos, pero por varios años tuve la costumbre de releer esta novela por lo menos una vez al año y de ese modo creo que la habré leído no menos de diez veces.
Lo bueno es que en cada ocasión que abordo esta historia, le voy descubriendo nuevos detalles.
Por ejemplo las primeras veces que leí la novela, en aquel lejano entonces cuando era un muchacho de unos 20 años; no presté mucha atención a la subtrama de los Ponys.
Pero a en las subsiguientes ocasiones cuando he retomado la obra, siento que existe allí una historia contada entre líneas, ¿recuerdan ustedes?:

“Tuvieron que trabajar mucho más en Bree, pero Bob los trató bien, de modo que en general fueron afortunados: escaparon a un viaje sombrío y peligroso, pero nunca llegaron a Rivendel.”

Como ven allí tenemos la historia de, los que no llegan, los que son felices, pero no alcanzan todo su potencial, los que para bien o para mal se quedan en el camino.

Bill el Poney también tiene una historia similar. En fin, son miles las historias secundarias, las historias no contadas, las historias que solo se leen entre líneas.

Otra de las cosas que fui haciendo en la medida que me fui haciendo más familiar con los libros fue preguntarme, ¿cual es mi capítulo favorito? a través de los años, me fui paseando por varios, pero en este momento considero que mi capítulo preferido de El señor de los Anillos es “La Voz de Saruman” pienso, que si bien toda la obra está llena de interesantes diálogos, nada como la serie de conversaciones que presenciamos en esta parte del libro.
De entrada Saruman dice lo siguiente:

“…Theoden, Señor de la Marca de Rohan, a ti te reconozco por las insignias de tu nobleza, pero más aún por la bella apostura que distingue a los miembros de la casa de Eorl…”

Sin embargo poco después la situación cambia:

“…¡Viejo chocho! ¿Que es la casa de Eorl sino un cobertizo hediondo donde se embriagan unos cuantos bandidos, mientras la prole se arrastra por el suelo entre los perros?…”

¿Que paso con la nobleza y la apostura de la casa de Eorl? que rápido cambian las opiniones de estos parlanchines.

Es en verdad un capítulo excelente, ni se imaginan como me quedé cuando descubrí que Peter Jackson lo había saltado en sus películas.

Sin embargo lo que me llama la atención es el hecho singular que esta habilidad de su voz la poseía Saruman, incluso después de haber sido derrotado por Gandalf, aún después de que Gandalf le quitara todo su poder.
También Frank Herbert a través de su saga “Dune” nos presenta a las Bene Gesserit, una cofradía mayormente compuesta por mujeres quienes se entrenan en una serie de disciplinas entre las que se encuentra el uso de “La Voz” una habilidad que permite manipular la mente de los no entrenados utilizando un profundo conocimiento de la psicología humana, un control del tono de voz y el uso de las palabras adecuadas.

Si bien estas son obras de ficción, no me cabe duda de que están basadas en conceptos reales.
A través de mi experiencia he encontrado varias personas quienes poseen un don natural, recuerdo siempre a una profesora que tuve, delgadita y bajita, pero con su potente voz era capaz de controlar a un salón de clases lleno de alocados y escandaloso adolescentes (quienes en su presencia eran inocentes y silenciosos corderitos).
Todos conocemos también, a un cierto líder quien gusta de hablar y hablar y hablar, durante horas y horas, la gente dice que está loco, que solamente habla de cosas sin importancia, que no habla con la propiedad necesaria para un líder de su nivel, etc.
Yo creo que al igual que Saruman, este líder, y no solo él, sino aquellos quienes le circundan se dedican a insultar e insultar, en una forma tan continua y tan metódica que se hace evidente que están tratando de instilar el miedo entre aquellos que le adversan; pero ¿de que le sirvieron los discursos a Saruman en frente de los líderes Sensatos? ¿será diferente en este caso? No me queda más que al igual que Gandalf advertirles “Cuidaos de su Voz”

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