En estos días estuve leyendo “The New Space Opera” un libro editado por Gardner Dozois (antiguo editor de la revista Asimov) y Jonathan Strahan (Nominado al Hugo como mejor editor), el libro es una recopilación de relatos que como su nombre lo indica, engloban las corrientes actuales en el subgénero de la Space Opera.

Tengo que admitir que con el auge del ciberpunk, la ciencia ficción dura y los otros subgéneros que se han vuelto populares en la ciencia ficción, pensé que seguramente la Space Opera había pasado, que el espacio había perdido su encanto, que la historia del Imperio interestelar ya no atraía la imaginación de los lectores, que equivocado estaba.

A través de este libro me he dado cuenta que mi subgénero favorito sigue vigente y vibrante, pero también he notado algo curioso, el ciberpunk, y la hard scifi, se han fundido con la Space Opera, quiero decir, en estas historias, los autores asumen que el lector ya entiende lo que es un mundo virtual, asumen que el lector ya comprende lo que son nanites (al punto de darles otro nombre y ni siquiera detenerse a explicarlos) y entonces utilizan esos elementos en los argumentos clásicos del viaje interestelar, la guerra a escala galáctica y la civilización Imperial antigua e inmensa…

El primer relato Saving Tiamaat de Gwyneth Jones es una curiosa historia de diplomacia interestelar que resume muy bien lo que les comentaba más arriba; en esta historia la autora utiliza mundos virtuales, seudo máquinas del tiempo, poderes psíquicos, etc. y de paso agrega los elementos clásicos de la Space Opera, civilizaciones alienígenas, federaciones interestelares, etc.

Por supuesto es un relato asombroso, pero difícil. Me parece muy interesante de parte de los editores utilizar este relato para comenzar, es como una sacudida, por lo menos lo fue para mi, me sorprendió darme cuenta en lo que se ha convertido la Space Opera hoy en día. Y la autora hace un gran trabajo fusionando todos esos elementos; por otro lado también es apabullante, no me imagino cómo se sentiría alguien que esté comenzando a leer ciencia ficción con un relato como este, hay tantos conceptos aquí, que alguien que no esté acostumbrado simplemente pensara que la historia no tiene ni pies ni cabeza; para que la escritora se anime a narrar una historia tan compleja quiere decir que tiene una confianza enorme en la inteligencia de sus lectores, cosa que habla muy bien de estos.
Lo curioso es que no es la única historia con estas características.

Vertandi´s Ring de Ian MacDonald es una historia ligeramente más tradicional aunque no por ello menos desafiante para el lector, el autor nos cuenta una historia clásica de guerra intergaláctica, pero entonces toma cosas como por ejemplo las esferas de Dyson, los ascensores orbitales, y la física contemporánea y lo mezcla todo para crear una gran historia, sin embargo recordemos que años atrás, los conceptos de esferas de Dyson o ascensores orbitales daban para escribir novelas completas, pero parece que hoy en día el lector de ciencia ficción está tan acostumbrado a estos conceptos que el autor se puede dar el lujo de ponerlos todos juntos en un relato. Es decir que las ideas que hace unos años nos asombraban y nos dejaban maravillados, son utilizados ahora como moneda común.

The Hatch por Robert Reed Es una historia que está contenida dentro de un universo literario más amplio, los protagonistas viajan en una nave espacial del tamaño de Jupiter, sin embargo gracias a la introducción de los editores y las buenas artes del escritor uno no necesita conocer todo el background de la historia para entenderla, pero imagino que se disfrutaría más. En la historia, el autor narra como tras una guerra en el interior de la nave algunos supervivientes consiguen formar una sociedad en el exterior de la misma, nuevamente nos encontramos con un argumento clásico, pero aumentado y detallado a niveles que no habíamos visto antes. Por ejemplo los habitantes de esta ciudad, son inmortales y no se preocupan mucho de sus salud, al menos en este caso el autor se detiene a explicar como y por que de esto aunque brevemente. Pero también lanza casi sin darse cuenta otro montón de conceptos como motores de fusión, bioquímica, mecánica del caos, IA, etc. Sin detenerse a explicar nada.
La historia es entretenida, aunque deja al lector como suspendido en el aire al final; pero ciertamente la historia no es recomendable para aquellos lectores que no tengan una enorme experiencia con la CF detrás de ellos.

Winning Peace por Paul j. Mcauley es de las pocas historias que podría ser entendidas por un novato, aunque el autor usa algunos conceptos dificiles, no es nada que no pueda entender una persona que se siente a ver el Discovery channel regularmente. La historia narra de un futuro en donde la humanidad se ha dividido entre esclavistas y no esclavistas y las dificultades de un esclavo que intenta escapar de su situación, el autor cuenta la historia de forma interesante y con bastante acción.

Glory de Greg Egan quien es un reconocido autor cuyo estilo conocemos muy bien; Egan como los autores de antes de la vieja Space Opera si se detiene a tomar al lector de la mano y detallar las ideas, la historia inicia con una larga perorata sobre materia, antimateria y relativismo, pero por lo menos el autor se detiene a explicarla, luego utiliza nuevos conceptos como nanomáquinas y nanoconstrucción, que son difíciles para un novato, pero también se detiene a explicarlos. Luego la historia va revelando los temas tradicionales de Egan, la conciencia, el honor, la búsqueda del conocimiento, etc.

Maelstrom por Kage Baker es una de dos curiosas historias sobre el Teatro, algo tan tradicional y tan humano como el teatro ¿que cabida tiene en una recopilación de relatos sobre la nueva Space Opera? ah pues que lo hacen en Marte. Es decir que la autora nos narra no de la exploración de Marte, ni de la terraformación del planeta, no, eso es historia vieja que ha sido narrado por miles de autores antes, la escritora en cambio elige narrarnos las dificultades de la primera compañía de teatro marciana y sus dificultades para poner ante el público su primera obra, nada más y nada menos que “A Descent in to the Maelstrom” por Edgar Alan Poe (me acordé de crónicas marcianas), genial, simplemente genial y es una demostración de lo mucho que ha cambiado el subgénero.

Blessed by an Angel de Peter F. Hamilton no tiene ninguna relación con la conocida serie de televisión; es sin embargo otra de esas historias de las que les hablé antes en donde el autor combina los elementos clásicos y conocidos de la Space Opera y los mezcla (muy eficientemente) con otros elementos como por ejemplo cibernética, genética, mundos virtuales, nanotecnologías, etc. Sin embargo el autor no lanza todo aquello sobre el lector de una vez, por el contrario se toma su tiempo para explicar, pero teniendo tantos conceptos juntos me parece que tampoco sería una historia amistosa con el lector novato. Por la misma naturaleza de la historia creo que les dañaría la sorpresa si les cuento mucho del argumento, digamos simplemente que es fascinante.

Who’s Afraido of Wolf 359? de Ken Macleod me llamó la atención por el nombre claro y además es una muy buena historia que narra un muy curioso experimento social que nuestro protagonista altera radicalmente. Al igual que en muchas de las historias del libro, el autor asume que el lector conoce cómo funciona la nanotecnología y el 3D printing excelente historia para los veteranos de la CF aunque difícil para los recién llegados.

The Valley of the Gardens por Tony Daniel es una historia que siempre recordaré con cariño, me recordó al estilo de Sturgeon no sé por que, es narrada en dos tiempos.
En primer lugar un tiempo en donde el planeta es un hermoso jardín de imposibles habilidades y también un pasado en donde ese mismo planeta se libra una terrible batalla por el futuro de la humanidad. Bellamente contada la historia no es fácil, sin embargo pienso que es posible leerla y disfrutarla sin un enorme background en CF.

Dividing the Sustain de James Patrick Kelley, si les digo que es una historia un tanto detectivesca que implica un divorcio y una pelea sobre los bienes de fortuna de la familia, podría parecer que la historia es bastante corriente, pero que tal si metemos en la ecuación, la inmortalidad, un viaje a velocidades relativistas, la clonación y la alteración de la conciencia? curiosamente el autor consigue que todo esto resulte hasta gracioso, pero muy real, por que efectivamente los humanos terminamos siendo hasta ridículos en los usos que le damos a nuestras tecnologías.

Minla’s Flowers de Alastair Reynolds resultó ser lamentablemente la historia que me gustó menos; puedo decir que incluso odié a uno de los personajes, la historia está bien escrita, no me mal interpreten, y es muy interesante, posee una escala de dimensiones épicas. Sin embargo es en los personajes y en sus reacciones en donde falla la historia.
Me parece haber leído en alguna parte o quizá es tan solo idea mía, que cuando se trata de un historia corta, uno debe utilizar personajes fuertes, personajes de carácter, decididos, con un propósito, o, pienso yo, por lo menos personajes muy arquetípicos, de lo contrario el lector no será capaz de comprender en tan pocas páginas la complejidad de la mente del personaje.

Ese debe ser el problema aquí, el autor en esta ocasión se decide por un personaje indeciso ambivalente quien retrasa por décadas su búsqueda que podría salvar no a la humanidad si no la civilización galáctica para salvar a la gente de un planeta, no solo eso si no que entonces decide hacerlo de la peor manera posible y todo en medio de la peor indecisión que haya visto.

Splinters of Glass por Mary Rosenblum me recordó mucho ha aquellas viejas historias de Asimov en donde el Buen Doctor se empeñaba en describir las civilizaciones extraterrestres que podrían habitar el sistema solar, en aquella época nuestro conocimiento de nuestro propio sistema solar era escaso, sin embargo Asimov se las ingeniaba para inventarse sugerentes formas de vida adaptadas a las extrañas condiciones de los planetas, igualmente en esta historia la Rosenblum nos describe el futuro de Europa, no el viejo continente si no la luna de Jupiter, allí la autora nos narra, de como los humanos han traído su ciencia y su civilización y explotan los ricos recursos biológicos del satélite, mezclando a la vez una interesante historia llena de acción y romance.

Remembrance de Stephen Baxter se incluye cerca del principio de la serie de Xeelee sobre la que el autor ha escrito con frecuencia. En esta historia de esclavitud y de liberación, de actos terribles y dolorosos, de recuerdos y de olvidos, la historia lo deja pensando a uno si las acciones de los protagonistas son las correctas o no, pienso que tal vez se haga necesario conocer la serie mejor para llegar a una decisión.

The Emperor and the Maula por Robert Siverberg Me sorprendí bastante de encontrar a este Señor de la ciencia ficción en este volumen pues no pensé que siguiera escribiendo, con sus clásicos personajes fuertes y voluntariosos, este maestro de la ciencia ficción no nos falla en esta ocasión, tomemos por ejemplo:

“Meanwhile here I am- Earthborn woman, a mere barbaric maula, geting deeper into Imperial Space with each passing light second. I should be trembling with fear, I suppouse.
No. Let the Emperor tremble. Laylah is here!”

La historia es una maravillosa modernización del mito de Sherezade.

The Worm Turns de Gregory Benford Otra interesante historia de este grande de la ciencia ficción, el autor nos narra la historia del casi accidental primer viaje interestelar de la humanidad de forma muy interesante, en esta ocasión el autor nos ahorra los clásicos conflictos familiares que plagan sus historias y se decide por un personaje femenino que disfruta su sexualidad muy sanamente (cuando puede).

Send Them Flowers por Walter jon Williams es una fantástica historia de un capitán y su amigo, un don Juan, quienes viajan por el multiverso metiendose en miles de problemas como por ejemplo enamorar a las hermosas herederas (unas preciosas ancianas de más de 200 años) de casas comerciales que controlan diferentes universos gracias a su perfecta genética.
Nuevamente una historia excelente para el aficionado pero mortal para el profano.

Art of War de Nancy Kress es una historia muy femenina, aunque curiosamente el protagonista es masculino, sin embargo la fuerza de la historia esta puesta en los sentimientos, en la confianza, en el amor, en la criatura humana con sus debilidades y fortalezas. Y aunque la autora hace abundante uso de los elementos de la ciencia ficción y de la Space Opera, el peso de la historia no está allí si no en el carácter de los personajes.

Muse of Fire de Dan Simmons evidentemente Simmons es uno de los grandes de la Space Opera actual pero, evidentemente también, no es mi estilo y esta historia es la prueba. Si fue escrita antes de Hyperión, entonces evidentemente es una suerte de resumen, de preludio de los temas que veríamos desarrollados con mucho más detalle posteriormente en Hyerión, si fue escrito después entonces tendré que decir que es bastante monotemático, la historia narra las aventuras de otra compañía de teatro (con tal que no se convierta en otro subgénero) que viaja a través de las estrellas interpretando las obras de Shakespeare, y quienes súbitamente descubren que su arte es mucho más importante de lo que ellos pensaban, solo puedo decir que, me acordé tanto de John Lennon y los Beatles…
Será que la ficción de Simmons es así y el universo gira en torno a los sentimientos y acciones humanas, a mi simplemente no me cabe en la cabeza, será muy literario y será muy artístico y todo lo que quieran, pero no es mi estilo, no es lo que estoy buscando cuando me siento a leer una Space Opera.

Un detalle que me parece importante destacar es que a través de todo el conjunto de historias uno se da cuenta que los autores exponen diferentes puntos de vista, pero en su mayoría son positivos, por ejemplo encontré varias historias en donde los humanos se habían unido felizmente a una federación interestelar, o visitaban pacíficamente a otras especies, etc.
Pienso que esa visión positiva del futuro es clásica de la Space Opera y se ve que estos autores también lo sienten así.

¿Puedo decir que conozco el panorama de la Space Opera actual después de leer tan solo este libro? No, por supuesto que no, eso sería una exageración, pero me gustó disfrutar de esta muestra, descubrir la forma en que el ciberpunk a quien consideraba un enemigo de la Space Opera, ha sido en cambio fagocitado y absorbido por esta para dar un resultado muy superior. Me queda también una suerte de mal sabor al ver que tantos autores se pliegan a las ideas relativistas y no se sacan un hyperespacio o algo similar del sombrero ¿de verdad todos piensan que dentro de un millón de años nuestra comprensión de las leyes del universo seguirá limitándose a Einstein?

Para finalizar debo decir que el libro es una joya, los cuentos, la elección de los autores, y hasta el orden en que los pusieron en el libro es toda una obra de arte que merece ser leída.

Como dije muchas veces, es un libro maravilloso para el conocedor, el fanático de la ciencia ficción y aún más el aficionado de la Space Opera se sentirá maravillado y feliz, sin embargo para alguien que está comenzando en el género sería mejor un Asimov o un Vance.

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