Así fue como amanecí hoy, de luto, porque murió en mi una idea que tenía de este país, una imágen, una ilusión.
Pensaba que el país estaba viendo las cosas con mayor claridad, que estabamos pensando mas en el futuro que en nosotros mismos, me equivoqué.
Anoche cuando dieron los resultados con tal rapidez, me dije, esto es malo, esto no son buenas noticias…
Ayer ganó el miedo, la ignorancia que galopa y campea gloriosa en las mentes de mis compatriotas, triunfó gloriosa.
Hoy amaneció la gente hablando de trampa, de fraude, etc.
¿Y? ¿Que hacemos con hablar? y a la final ¿que importa? Venezuela es la capital de la impunidad, donde la única ley que existe brota de la boca del dictador.
Lo que viene no es bueno.
Pero, siempre hay un pero, quedan 4 años, 4 años en los que estoy seguro van a meter la pata de forma tan graciosa y repetida como han hecho hasta ahora, y ya el precio de el petroleo no les va a seguir tapando los errores.
4 años y veremos…

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