Nuestro amigo Joseín en esta ocasión se deja inspirar por la leyendas de la antigüedad y los sueños del futuro, o ¿será que no son leyendas ni sueños?

Cazadora y monstruos Joseín Moros

Cazadora celestial

Como arcángeles metálicos descendieron, parecían recién nacidos de un huevo que tapaba gran parte del cielo color platino. Eran catorce, en un instante se despojaron de la capa de luz naranja y caminaron hacia la caverna pestilente.

     — ¿Por qué Dajhnamm utiliza arco y flecha y esa máscara de oro con su propia cara? —preguntó uno de los cazadores.

     Otro de los seres armados con objetos cristalinos, con aspecto de guadaña, habló en voz baja.

     —Estuvo por primera vez en un viejo coto de caza, el azul y minúsculo, el tercero alrededor de aquel sol que nos pareció poca cosa. Los aborígenes la creyeron diosa y ya la conoces, ahora imita la figura de piedra que erigieron en su honor.

     — ¿Una diosa? Eso le deleita, estoy seguro, es fría y presumida —dijo un hombre envuelto en luz granulosa.

     Otro susurró, incrementando la potencia de su campo protector.

     —Cuidado, es temible en un duelo, tengo un brazo nuevo por su culpa.

     Todos la observaron adentrarse en la oscuridad de una galería. Dajhnamm iba sola, como retándolos, nadie se atrevió a imitarla, los Troll no eran fáciles de cazar con simples guadañas electromagnéticas, pero el reglamento de cacería solo autorizaba armas simples y ella hasta se permitía llevar al mínimo su campo de protección.

     Otra mujer, ataviada con armadura translúcida como gasa y rodeada con una aureola casi invisible, intervino para cambiar el tema.

     —Ya casi no vale la pena volver a ese planeta, se acabaron los grandes animales.

     —Toma en cuenta que en realidad nosotros exterminamos esas bestias —dijo un hombre, protegido con doble escudo, con aspecto de alas blancas y brillantes como un arco iris de polvo.

     —Tengo muchas cabezas de reptiles en mi palacio —dijo otro, con la vista fija en el cuerpo de Dajhnamm mientras se alejaba por la galería oscura.

     —Yo poseo miles de cuerpos enteros en una de mis burbujas. Toda una colección de soberbios reptiles; quedan invitados a conocerla.

     —En ese planeta hay hombres y mujeres hermosos. No sólo coleccionar animales muertos causa placer —dijo riendo una mujer, podía verse las líneas de su cuerpo desnudo a través de la seda energética del escudo protector.

     —Dajhnamm aborrece dejar nuestros genes por allí; considera pertenecer a una súper raza y las demás para ella son despreciables, parece olvidar nuestro común origen —intervino otra belleza femenina, encapsulada en un óvalo brillante, parecía una mariposa fosforescente.

     —En la próxima visita veremos qué hicieron nuestros descendientes. Podemos apostar sobre si los tuyos o los míos lograron cosas más espectaculares —señaló una mujer, abrazando un hombre que la miraba con resentimiento.

     Un individuo hizo aparecer una botella chisporroteante y bebió líquido colorido como el amanecer de un planeta con soles a punto de morir.

     —Espero que los míos peleen menos y disfruten vidas tan cortas. La gente de ese planeta parecen moscas, apenas nacen ya mueren sin volar muy lejos.

Josein Moros

Joseín Moros

Como siempre la imagen que ilustra esta historia también pertenece a Joseín. Y otra vez las limitaciones del blog no nos permiten disfrutarla completamente, así que hagan click en ella para verla mejor 🙂

 

Puedes conocer mejor el trabajo de Joseín Moros en sus blogs:

Abundancia de Imaginación

Imaginacción

Wardjan

Y puedes ponerte en contacto con él a través de sus perfiles de Twitter y facebook.

Quiero recordarles que si ustedes también quieren ver sus relatos de Ciencia Ficción y Fantasía publicados en este blog, solo tienen que ponerse en contacto conmigo en el correo que aparece en mi perfil de blogger 😉

Etiquetas de Technorati: ,,,
Comparte este artículo con tus amigos