¿Se acuerdan de Luis Wu?
En la novela de Larry Niven, “Los ingenieros de Mundo Anillo” Uno de los protagonistas, Luis Wu, se vuelve “adicto al cable;” Luis, se realizó una operación que conectaba los “centros de placer” de su cerebro a un aparato que le permitía estimularlos cuando el quisiera. Pronto Luis Wu pierde todo contacto con la realidad y lo único que le interesa es el placer que le brinda el cable.
Larry Niven es un profeta.
El lugar es Cleveland; la protagonista de esta historia, Diane Hire. Sufrió de severa depresión durante 20 años, no la ayudaron ni la terapia, ni las drogas, ni nada. Entonces optó por realizarse una cirugía llamada Deep Brain Stimulation (estimulación profunda del cerebro) DBS. A través de una compleja cirugía y terapia que envuelve resonancia magnética y practicar dos agujeros en el cráneo para insertar un par de electrodos en el cerebro. Estos electrodos a su vez están conectados a un pequeño aparato insertado en el pecho que periódicamente envía señales que estimulan el cerebro.
El paciente inmediatamente se siente “feliz.”
A diferencia de la novela de Niven, el control del aparato no queda en manos del paciente, en cambio, es el psiquiatra quien mediante un complicado proceso se encarga de calibrar la estimulación.
Sin embargo, a título personal, no me gusta, no me gusta nada.
La depresión es terrible, yo lo sé, cuando te encuentras en medio de una depresión te parece que la vida misma es absurda y que nada tiene sentido, no le encuentras solución a tus problemas y lo que es peor, no te interesa encontrar la solución. La depresión se protege a si misma haciéndote creer que no hay salida, que todas las opciones terminarán mal, que tu vida siempre ha sido mala, y que siempre seguirá siendo mala.
Bien, eso es muy cierto y yo lo sé. Comprendo la necesidad de ayudar por todos los medios a un ser humano que se encuentre en una situación antes de que sea demasiado tarde. Pero me da miedo, todos conocemos la forma “liberal” en la que se están utilizando el prozac y otros antidepresivos. Hoy en día para poder realizar una de estas operaciones hay que llenar un montón de requisitos, pero estoy seguro que en el futuro será cada vez más fácil, también estoy seguro de ver a mucha gente fingiendo tener una profunda depresión con la única intención de tener su “cablecito de la felicidad.” Si bien hoy en día el control de estos aparatos es encargado a serios y responsables doctores; ¿Cuánto tiempo pasará antes de que caiga en manos de alguien sin escrúpulos? ¿Antes de que alguien descubra como “Hackear” el control y dárselo a un paciente que pague bien?
Pero al final es igual a cualquier otra cosa, todo puede utilizarse tanto para el bien como para el mal.
A pesar de que me desagrade muchísimo, entiendo que es una solución para algunas personas. Pero, me gustaría que se hiciera lo posible para mantener estas cosas reguladas.

¿Es usted alguien que está sufriendo de depresión? Yo también la sufrí; Yo lo intenté con el Tai Chi Chuan, y me funcionó. ¿Parece extraña esta recomendación viniendo de un sujeto tan incrédulo como yo? Bueno, no estoy diciendo que el Tai Chi cure nada milagrosamente, ni estoy hablando de energías mágicas ni nada de eso; simplemente estoy apuntando al hecho empírico de que yo probé con el Tai Chi y me funcionó.
¿Quiza le funcione a usted? pruebe a ver.

http://en.wikipedia.org/wiki/Deep_brain_stimulation

http://www.popsci.com/popsci/science/7fe10fb25fef4110vgnvcm1000004eecbccdrcrd.html

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