Intentar definir ¿qué es FantaCiencia? (O SciFantasy en inglés) es tan difícil como intentar definir la Ciencia Ficción. ¿Donde termina la Fantasía? ¿Donde comienza la Ciencia?

A principios del siglo veinte cuando no conocíamos mucho de nuestro sistema solar, imaginar civilizaciones alienígenas en Marte no parecía demasiado descabellado, insinuar algo similar en nuestros tiempos es una locura. Lo mismo podríamos decir del viaje hiperlumínico, el cual solía estar presente en todos los trabajos de Ciencia Ficción unas décadas atrás pero que va desapareciendo por que nuestra ciencia actual nos dice que es casi imposible. Y ¿qué decir de las múltiples ocasiones en que los autores de Ciencia Ficción han predicho que la inteligencia artificial fuerte se encontraba a la vuelta de la esquina? Los robots de Asimov y el Hal 9000 de 2001. Pero ¿podemos decir que debido a esos errores de calculo esas obras encajan dentro de la etiqueta de FantaCiencia?

Afirmar tal cosa sería entonces admitir que prácticamente toda la Ciencia Ficción que se escribió hace 20-30 años estaría incluida dentro de la FantaCiencia. Pero este subgénero no puede definirse con base al apego o desapego que la obra alla tenido a la ciencia, hay algo mas.

Fantaciencia

La FantaCiencia tiene otro sabor

Entonces ¿Cuales son las características de una obra de FantaCiencia? El uso intencional de elementos de Ciencia Ficción mezclados con elementos de Fantasía; sobre todo cuando limitamos la palabra “fantasía” (que es una palabra extremadamente amplia) dentro de la fantasía clásica (Tolkien, Pratchett, Leiber, Zelasny).

Entre algunas de las obras que siempre son clasificadas como FantaCiencia siempre encontramos a Star Wars, incluso podría decirse que es el universo de FantaCiencia por antonomasia. Pero ¿cuales son los elementos de Star Wars que nos hacen calificarla de FantaCiencia? Tenemos una historia en donde el viaje interplanetario es extremadamente común, la continua presencia de robots con inteligencia muy desarrollada, razas alienígenas, pistolas de plasma, y muchos otros elementos que son clásicos de la Ciencia Ficción; pero al mismo tiempo nos encontramos que son parte fundamental de ese mismo universo los “Caballeros Jedi” con sus “sables de luz” y el uso de la “fuerza“. Caballeros quienes con frecuencia deben rescatar  a la “Princesa” elementos todos estos que aunque están disfrazados con una estética futurista, cuando uno les da una segunda mirada se puede dar cuenta que tienen una estrecha relación con sus versiones fantásticas. Los Jedi son en efecto caballeros, los sables de luz son espadas, la fuerza es magia y la Princesa pues… ¡Es una Princesa! Pero vamos mas allá y veamos nuevamente a esas especies “alienígenas,” ¿no se parecen un poco demasiado a los elfos, enanos, orcos, gnomos y goblins de la fantasía clásica?

Caladan

El otro gran clásico que siempre es calificado como FantaCiencia es Dune, aquí también encontramos elementos de la Ciencia Ficción, el viaje interplanetario, las armas de energía, las inteligencias artificiales (que están prohibidas pero son parte integral de la historia), los gusanos gigantes, etc. Pero nos encontramos también a las familias reales, duques, barones, y el Emperador, quienes por una razón o por otra se ven obligados a combatir con cuchillos y espadas a pesar de que controlan armas mucho mas poderosas. Todos estos últimos detalles son mas propios de la Fantasía.

Llegados a este punto de seguro muchos se estarán preguntando ¿entonces FantaCiencia es equivalente a Space Opera? Pero si bien hay muchas obras de un género y del otro que podrían intercambiar sus etiquetas libremente, existen otras que no pueden clasificarse en ambos bandos, tomemos los siguientes ejemplos:

Shadowrun Chronicles Boston Lockdown B

ShadowRun, un universo mejor conocido por sus libros de rol pero en el que también se han ambientado y continúan ambientándose multitud de novelas e historias de todo tamaño. En ShadowRun nos encontramos con un mundo claramente influenciado por el Cyberpunk, gobernado por MegaCorporaciones e interconectado por colosales redes cibernéticas que son navegadas por hábiles agentes capaces de doblegarlas a su antojo. Bandas de mercenarios, e implantes cibernéticos son también muy comunes. Pero junto a todos estos elementos nos encontramos con elementos que hemos conocido mejor en la fantasía clásica; resulta que las MegaCorporaciones están dirigidas por dragones, las bandas de mercenarios están integradas por elfos, orcos y enanos, y adicionalmente hay magia pura y dura funcionando a lo ancho y a lo largo de ese mundo.

Las últimas obras que mencionaré son quizá un poco mas difíciles de categorizar pues son las que se incluyen dentro del universo de La Tierra Moribunda, se dice que estos libros son su propio género aparte, es más, hay quienes afirman que todo lo que escribió Vance es un género aparte que no puede incluirse ni dentro de la Fantasía ni dentro de la Ciencia Ficción, pero yo sí voy a atreverme a etiquetar a las historias de La Tierra Moribunda como FantaCiencia e incluso iré un poco mas allá y diré que la Tierra Moribunda y sus derivados (entre los que se incluye Calabozos y Dragones) son parte fundamental del subgénero de la FantaCiencia.

dying_earth__jack_vance_by_marcsimonetti

Sobre La Tierra Moribunda brilla un sol rojo que está a punto de estallar, han pasado tantas generaciones que cada centímetro de tierra que pisas es la tumba de alguien en alguna época, la ciencia y la tecnología están tan avanzadas que son equivalentes a la magia, y la magia mas grande de todas es una misteriosa y olvidada ciencia llamada “matemática”. Así tenemos que los magos de este mundo son científicos y por lo tanto estas historias son Fantasía y al mismo tiempo son Ciencia Ficción.

FantaCiencia un género sin límites

Esa mezcla entre los dos géneros, ese trascender de etiquetas y clasificaciones es la característica fundamental de la FantaCiencia. Cuando alguno de los Skywalker detiene un disparo de plasma usando la Fuerza, el público no se detiene a pensar ¿cual es la lógica de eso? Debe suspender su sentido de irrealidad, y rápido pues de inmediato viene otro portento tanto o mas llamativo. Lo mismo sucede con todas las obras de FantasCiencia en donde “la explicación” es lo de menos, los autores que se introducen en este subgénero nos invita a dejar nuestra necesidad de explicaciones lógicas a un lado y disfrutar de la historia.

La FantaCiencia por tanto usa los elementos clásicos de la Fantasía, pero sin las limitaciones de la Fantasía clásica, los orcos y elfos no se limitan a pasearse por la Tierra Media si no que se suben a una nave espacial y salen a descubrir nuevos y maravillosos mundos. Al mismo tiempo la ciencia y la tecnología han avanzado tanto que son “indistinguibles de la magia” y por lo tanto cualquier intento de describirlas es absurdo. De esta manera nos encontramos con un subgénero que sencillamente no tiene límites puede ir a donde le plazca y hacer lo que le plazca sin rendir cuentas a nadie.

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