¿Alguna vez te lo has preguntado? ¿La inteligencia es una bendición o una maldición? Las ventajas de ser inteligente son evidentes, pero ¿cual es la contraparte? ¿Cual es el precio de esas ventajas?

Al igual que sucede con el personaje original de Arthur Conan Doyle, la versión de Sherlock que interpreta  Benedict Cumberbatch en la famosa serie, es un genio atormentado. Un concepto que se repite una y otra vez en la ficción y en la historia. Pero ¿qué tan cierto es esto? Si una persona es inteligente ¿no debería tener la inteligencia para ser feliz? No necesariamente.

La gente inteligente tiende a deprimirse más

Según una serie de estudios por Lewis M. Terman, un alto porcentaje de las personas con un coeficiente intelectual (CI) alto tienden a sentirse más infelices. Y entre más alto es el CI más alta es la proporción de gente infeliz y mayor es su infelicidad. También se descubrió que esta tendencia es mayor entre las mujeres quienes la presentan más temprano durante sus vidas  a un grado peor.

Terman ponderaba que este problema venía dado principalmente por la falta de comunicación con quienes rodean a la persona inteligente. Entre más inteligente es una persona más difieren sus intereses del común de los mortales y es más difícil encontrar un punto de encuentro.

No colabora el hecho adicional que entre más inteligente es una persona más posibilidades hay de que sea introvertida. Es decir las personas inteligentes tienden a aislarse…

La Inteligencia es una bendición o una maldición

Lisa Simpson es el ejemplo clásico, su inteligencia le ha causado más problemas que oportunidades.

Las personas inteligentes tienen la capacidad de comprender mejor el mundo en el que viven. Pero no necesariamente tienen la capacidad de transmitir esa comprensión a quienes les rodean. O quizá más común aún, quienes rodean no podrían entender por mucho que la persona inteligente lo intentara.

Depresión e inteligencia podrían estar profundamente asociadas

En otro estudio de Noviembre de 2014 los doctores Skye P. Barbic, Zachary Durisko, y Paul W. Andrews. Sugieren que la depresión podría ser un mecanismo desarrollado a través de la evolución para obligarnos a dedicar grandes porciones de nuestro tiempo a pensar sobre problemas que son importantes para nosotros.

En el estudio analizaban a todo tipo de personas, pero si nos ponemos a pensar ¿cuales son lo problemas que la gente inteligente considera importantes? Y nos podemos dar cuenta que el riesgo de depresión continuada entre este sector de la población puede ser muy grande.

Cerebro es demasiado inteligente para que el mundo lo acepte como líder supremo.

Me pregunto si existe la posibilidad de que la evolución haya desarrollado a un porcentaje de la población con tendencia a la depresión para que siempre haya una porción de personas dedicada a pensar en los problemas importantes que nos afectan. Sería muy cruel para quienes sufren del problema, pero no sería raro que la evolución actuara de esa manera.

Mi Opinión Personal ¿La Inteligencia es una bendición o una maldición?

No voy a decir que soy alguna clase de genio o que mi coeficiente intelectual es estratosférico, pero tampoco voy a decir que estoy entre el común de la gente.

En efecto siento que la inteligencia puede ser una maldición, una diferencia que te aparta de la gente que te rodea. Puedes ver cosas que ellos no ven, puedes entender cosas que ellos no entienden. Además tienes intereses que no atraen a una gran mayoría. Todos estos elementos pueden desconectarte de la sociedad en general. Convertirte en un paria.

Pero la clave que toda persona inteligente tiene que entender. Lo que identifica a una persona realmente inteligente es su capacidad de aprender. Una persona inteligente tiene que saber, que a pesar de las dificultades, puede aprender las maneras para superar esas dificultades y conectarse con quienes le rodean.

Aislarse es el camino fácil. Buscar la manera de hacerse entender es muy difícil, pero vale la pena.

En este artículo he utilizado el concepto clásico de la inteligencia, pero hoy en día se habla de muchas inteligencia diferentes. Una de ellas es la inteligencia emocional, y la buena noticia es que al igual que las otras inteligencia también se puede desarrollar.

Lo inteligente entonces es aprender a sobrepasar las limitaciones que tenemos, aprender a superar nuestra depresión, nuestra tendencia al aislamiento y convertirnos en mejores versiones de nosotros mismos.

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