Casi el último día, pero yo también participo en el Desafío del Nexus de Marzo, espero que lo disfruten:

Dolphin

La Balada del Gran Océano

Autor: Vladimir Vasquez F.

El Gran Océano gira mas allá de la órbita de la Vieja Tierra, allí un joven neo delfín tiene su mente llena de preguntas…

D-Arius atravesaba el Gran Océano, salió a la superficie para respirar, en el cielo se veían la luna las estrellas y el hermoso planeta llamado Tierra en donde sus ancestros habían vivido una vez.

Pero al pensar en sus ancestros se preguntó, “¿quienes son mis ancestros reamente? ¿Soy delfín o soy humano?” Y como queriendo alejarse de la segunda posibilidad se zambulló profundamente en las aguas.

A lo lejos pudo escuchar el canto de las neo ballenas:

—El gran océano crecía y crecía ¿por qué has dejado de crecer buen amigo? ¿La luz del sol ya no te alimenta? ¿Por qué has dejado de crecer viejo y hermoso gran océano? ¿Ha pasado tu tiempo? ¿Donde vivirán nuestros descendientes? ¿Morirás tú también como mueren todas las cosas vivas?

Mientras que D-Arius se preocupaba por sus ancestros, las neo ballenas parecían más preocupadas por sus futuras generaciones. ¿Una característica de su humanidad quizá?

El brillo de la burbuja del neo-perro lo sorprendió, se había olvidado que P-Alki podía encontrarlo en cualquier parte, se preguntaba si sería su olfato superior o por alguna otra razón.

—D-Arius, ¿has pensado en las preguntas que te he hecho? ¿Qué respuestas has conseguido?

El neo perro no se veía nada contento, el penetrar tan profundamente en los abismos del Gran Océano siempre parecía ponerle de mal humor.

—¿Respuestas? ¿Así en plural? ¿Se supone que hay más de una respuesta para las preguntas que me hiciste?

El Neo delfín proyectó sus pensamientos en la mente del neo perro intentando estimular alguna respuesta interesante que le diera más datos.

—No me hagas trampa, bien sabes que no te puedo dar más pistas, podrían ser muchas respuestas o una sola, “no sé” sería una respuesta aceptable, preguntarme mi opinión es aceptable, pero tus respuestas tienen que venir de ti mismo…

“Estúpido P-Alki” no pudo evitar pensar el neo delfín en lo más recóndito de su mente para evitar que tal pensamiento surgiera a través del vínculo telepático, el perro en cambio no podía evitar que la frase “no sé” se transmitiera con un ligero olor a excremento, a cadáver, P-Alki no lo decía, pero D-Arius sabía que “no sé” estaba lejos de ser la mejor respuesta.

—¿Por qué no me lo explicas mejor nuevamente? ¿Por qué es importante que yo responda a estas preguntas? ¿Por qué precisamente me hacen estas preguntas a mí?

El neo perro no respondió de inmediato con un pensamiento verbal, pero D-Arius pudo percibir lejana y momentáneamente, el leve aroma de los humanos…

—No es importante si no te importa a ti mismo ¿no te parecieron interesantes las preguntas? ¿No sientes que son preguntas que te habías hecho a ti mismo muchas veces? ¿No crees que sea importante encontrarles respuestas?

—¿Qué tienen que ver los humanos con todo esto? ¿Por qué tus pensamientos vienen envueltos en el lejano pero inconfundible olor de los humanos?

Los pensamientos del neo delfín venían acompañados con los sonidos de los humanos, sus voces, sus cantos, sus risas, sus llantos. D-Arius era demasiado joven para haber escuchado aquellos sonidos por si mismo, pero otros neo delfines los recordaban bien y se los habían transmitido. Pero P-Alki era viejo, recordó la mano amiga que acarició su espalda tantos años atrás y la añoranza lo golpeó con fuerza, habían pasado muchos años.

—¿Qué tienen que ver los humanos? Todo, la humanidad nos dejó esas preguntas antes de irse, ellos ya no están entre nosotros para cuestionarnos, así que ahora nos cuestionamos entre nosotros, ¿qué respuestas tienes?

Los pensamientos del neo perro venían impregnados de dolor, pero también de una fuerte determinación, el olor de su madre, el olor de sus hijos, la familia era muy importante para su especie, y aquello demostraba lo importantes que eran aquellas preguntas. D-Arius se alejó un poco de P-Alki como golpeado al comprender la importancia de aquel ritual, sintió profundamente dentro de sí que debía dar una respuesta, que era muy importante no solo para su relación con el neo perro si no con todos los habitantes del gran océano, pero quizá más importante aún, las respuestas eran muy importantes para sí mismo.

Podía sentir los pensamientos cruzando por su mente a gran velocidad, su corazón se aceleró, ¿qué respuestas podía darle?

—Veo que no tienes respuestas para mi hoy— Y entonces volvió a recitar las preguntas— Recuerda las preguntas ¿Qué es la vida? ¿Qué es el Universo? ¿Por qué existe la vida? ¿Qué es el Gran Océano? ¿Por qué los humanos crearon el Gran Océano? ¿Qué somos los Neo Animales? ¿Por qué nos crearon los humanos? ¿Por qué nos pusieron en el Gran Océano? Eres joven, aún tienes tiempo D-Arius, piensa en las respuestas, es válido preguntar la opinión de otros, es válido dar una respuesta incorrecta, “no sé” es UNA respuesta válida, pero recuerda, las respuestas tienen que salir de ti mismo.

D-Arius se volteó a mirar al Neo perro quien comenzaba a ascender hacia la superficie envuelto en su brillante burbuja, lo siguió lentamente y desde lejos, avergonzado de no tener una respuesta. Al llegar a la superficie tomó una larga bocanada de aire como intentando calmar el torbellino de pensamientos y sentimientos encontrados que le había transmitido P-Alki.

Había algo que le había dicho el Neo Perro, ¿”no sé” es UNA respuesta válida? ¿Por qué el énfasis en UNA? ¿Le había dado otra pista? Pero también le había dicho que era válido escuchar la opinión de otros. D-Arius era muy orgulloso como para preguntar, pero no le quedaban alternativas, tomó otra profunda inspiración y se sumergió nuevamente, profunda profundamente, en busca de un viejo amigo.

Entre los abismos del Gran Océano habitaba un viejo calamar gigante, era tan viejo que decían que los humanos apenas y lo modificaron, era tan viejo que ni siquiera poseía una letra de especie al comienzo de su nombre, Maureen se llamaba y lo recibió con una larga risa…

—¡Jejejeje! Así que al final te acordaste de este viejo…

—Hola Maureen.

—¡¿Qué me trajiste de comer?! Soy un enorme calamar y exijo que los pequeños delfines me alimenten, de lo contrario recordaré el delicioso sabor de la carne de ¡delfín!

Había algo realmente carnívoro en los pensamientos que transmitía el colosal calamar, D-Arius no sabía si realmente era tan viejo como para haber comido a otros animales, pero había algo realmente atemorizante en los pensamientos que transmitía.

Pero el neo delfín no le daba el gusto de dejar transpirar su miedo, sabía que eso era precisamente lo que quería para burlarse de él.

—Maureen, dicen que es válido escuchar la opinión de los demás ¿cual es tú opinión?

El camarón gigante se quedó en silencio por un momento, pero acarició suavemente la espalda de D-Arius con uno de sus enormes tentáculos.

—Carajo ¿cuál es tu edad? ¿Qué tan desesperados están para atormentar a un muchacho como tú con sus condenadas preguntas?

—Es que fue mi culpa…

Los ojos del calamar se abrieron grandes y lo miraron profundamente.

—¿Tú culpa? ¿Cómo es eso?

—Yo fui el primero en preguntar.

—¡¿Qué?! ¡Jajajajaja! ¿Tú les preguntaste a ellos antes que ellos a ti? ¡Jajajajajaja! No es de extrañar entonces que estén tan fascinados contigo, eres uno de ellos, siempre pensando las cosas en exceso, a pesar de ser tan joven…

—¿Nunca te hiciste esas preguntas a mi edad?

—¿Yo a tu edad? Todavía estaba saliendo del cascarón y lo único en lo que podía pensar era en comer.

—No has cambiado mucho creo yo…

—¡Ah! Pero ¿cómo te atreves a hablarle así a tus mayores?

—Pero en serio Maureen, ¿cuál es tu opinión? ¿Cuáles fueron tus respuestas?

—¿Qué es la vida? Los humanos intentaron definir la vida durante miles de años y no lo consiguieron, ¿por qué creer que nosotros triunfaremos allí donde ellos fallaron? ¿Qué es el Universo? ¡Todo! ¿No es eso definición suficiente? ¿Por qué existe la vida? ¡El único propósito de la vida es la vida misma! Uno solo necesita abrir los ojos y ver alrededor. ¿Qué es el Gran Océano? Una prueba de la vanidad de los humanos, ¿Por qué crearon los humanos el gran océano? Por vanidad, para demostrar que podían crear una ecología superior a la perfección de la Vieja Tierra. ¿Qué somos los Neo Animales? ¡Nosotros somos los Neo animales! ¿Por qué nos crearon los humanos? Ah mi estimado amigo, a diferencia de los demás yo sé claramente la respuesta a eso porque soy lo suficientemente viejo para recordarlo, los humanos crearon a los Neos para no estar solos. Durante muchos años buscaron entre las estrellas y no consiguieron otra compañía más que nosotros, así que nos dieron la inteligencia y la telepatía para hablar y hablar infinitamente con nosotros, para no sentirse tan solos en este inmenso universo. ¿Por qué nos pusieron en el Gran Oceano? Arrepentimiento, durante muchos años los humanos hicieron desastres en contra de los otros animales, así que por eso nos pusieron en este paraíso artificial, para lavar sus culpas.

Los pensamientos de Maureen estaban como inscritos en piedra, de seguro los había pensado una y otra vez.

—Fascinante… —D-Arius se quedó en silencio.

—¿Pero? —Preguntó el calamar que de inmediato notó que su amigo no había quedado satisfecho.

—Tus respuestas surgen de tu experiencia, del largo tiempo que pasaste reflexionando. Pero no son mías, yo no puedo compartir tu opinión porque solo estaría repitiendo lo que piensas tú…

El calamar lo apuntó con uno de sus largos tentáculos y le dijo:

—Cualquier otro hubiese aceptado mis palabras y no se hubiese preocupado más, pero no tú, eres precisamente lo que P-Alki está buscando.

Las palabras de Maureen lo llenaron de orgullo.

—Gracias Maureen, voy a seguir buscando mis propias respuestas.

—Cuando las hayas encontrado no dejes de volver aquí, a este viejo calamar de seguro le gustará escuchar esas respuestas.

D-Arius se marchó lleno de esperanzas.

Los humanos también habían modificado a las grandes ballenas y las habían puesto en el gran océano, pero las modificaciones que habían realizado los humanos habían sido mínimas, pero posteriormente las ballenas se modificaron a si mismas intensivamente una y otra vez. Existían muchas especies de Neo ballenas con muy diferentes niveles y tipos de modificaciones, en su gran variedad las ballenas parecían ser las que mejor habían heredado a la humanidad en su infinidad de diferencias. Pero igual que sus ancestros homínidos, las ballenas se habían vuelto muy centradas sobre si mismas, su propia cultura, su propia historia, su propia genética.

Pero de ninguna manera estaban completamente aisladas, muchas ballenas eran tratables. Las orcas por ejemplo, D-Arius tenía un amigo, un joven macho similar a él, le gustaba nadar a gran velocidad y sentir las olas brincar alrededor de su cuerpo.

Lo encontró nadando alrededor de un arrecife junto a otros de su especie. Antes de intercambiar un solo pensamiento realizaron una complicada danza entre las aguas, las neo orcas solían ser muy ritualistas, y la danza aunque venía a ser un mero saludo, también incluía un reconocimiento a la amistad entre las dos especies, y a la amistad entre el grupo de amigos. Al final salieron a la superficie por una bocanada de aire.

—Hemos sabido que P-Alki te acosa con sus preguntas —los pensamientos de O-beron eran juguetones, como si las palabras no pararan de moverse y bailaran al cruzar de una mente a la otra.

Sus compañeros se mantenían silenciosos pero divertidos estudiando al par.

—Yo no lo pondría así, mas bien diría que ambos estamos excitados pensando en las mismas cosas.

—P-Alki y tú, excitados con sus filosofías y sus cálculos mentales, muy típico, eres su mejor alumno, ese viejo NPerro te adora.

—¿Y qué hay de ustedes? ¿Alguna vez se han detenido a pensar en esas cosas?

—Somos demasiado jóvenes para preocuparnos por eso aún, —intervino una de las hembras del grupo— el NPerro y tú disfrutan con esas cosas, pero nosotros tenemos nuestras propias preocupaciones, mas personales quizá, pero no por eso menos importantes.

—Yo nunca he sugerido eso mi amiga.

—Lo sé, lo sé —se apresuró a corregirse la ballena un tanto apenada— es solo que…

—O-learaa está nerviosa por los cantos de las grandes ballenas, —explicó O-Beron— ¿Las has escuchado?

—Claro que sí, pueden escucharse a todo lo largo del Gran Oceano. ¿O-learaa estás nerviosa porque dicen que el Gran Océano ha dejado de crecer?

La neo orca asintió silenciosamente.

—Pero no es seguro, ¿han medido las grandes ballenas el gran océano alguna vez? ¿A qué velocidad crecía antes? Pero incluso si ellas tienen razón el Gran Océano todavía es colosalmente enorme, ¿Por qué habríamos de estar preocupados?

—Allí hay una diferencia fundamental entre tus especie y la nuestra mi estimado D-Arius, —O-Berón lo miró con profundidad— seguramente tú piensas que para el momento en que el Gran Océano esté sobrepoblado tu habrás muerto mucho tiempo atrás. Pero nuestras especies se han modificado tanto a si mismas que es muy seguro que nosotros viviremos mucho más tiempo que tú, y nos preocupa pensar ¿estaremos vivos cuando se presente el caos? Si el Gran Océano no continúa creciendo o si crece demasiado lentamente, eso significa que dejará de absorber la energía solar necesaria para mantener el crecimiento de nuestra civilización ¿qué pasará entonces? ¿Comenzaremos a competir los unos con los otros por el limitado recurso? ¿Nos haremos la guerra los unos a los otros al igual que lo hicieron los humanos durante toda su historia? ¿Deberíamos comenzar a prepararnos para la guerra desde ahora?

D-Arius nunca se había planteado todo aquello, ¿cuál sería realmente el destino del Gran Oceano y de las especies que lo habitaban? ¿Llegaría el paraíso a su fin?

—¡Ja! Ahora han conseguido transmitirme su angustia, es realmente preocupante lo que plantean.

—No, no —dijo O-Beron enfático— yo vengo diciéndole a O-Learaa que preocuparnos de esta manera no resolverá nada, lo que debemos es pensar de forma práctica, plantearle la problemática a todas las criaturas pensantes del Gran Océano y llegar a un acuerdo entre todos; limitar la reproducción, e incluso limitar la cantidad de tiempo que una criatura puede vivir, vivir infinitamente en un medio limitado es imposible.

—Tienes razón O-Beron, —admitió O-Learaa— y todo esto nos lleva de regreso a nuestro amigo D-Arius y sus propias preguntas, ¿Por qué razón nos crearon los humanos? Y ¿por qué nos pusieron en un paraíso fallido? ¿Acaso ignoraban que su creación iba a fallar? Me cuesta imaginar a los humanos diseñando un plan imperfecto.

—¿No crearon los humanos un montón de criaturas imperfectas? ¿O es que vamos a decir que no hay fallas en nosotros? —O-Beron estaba divertido— Solo tenemos que ver la forma en que nos preocupamos por estas cosas.

—Maureen dice que los humanos nos crearon para tener compañia.

—Muy posiblemente, pero ¿por qué se marcharon dejándonos atrás entonces? —La pregunta de O-Learaa era muy válida.

Mientras las orcas hablaban, D-Arius comprendió que estos amigos tenían más preguntas que respuestas.

La despedida también fue muy ritual con D-Arius realizando una danza en torno a cada uno de los amigos y ellos reciprocando de la misma manera.

En una isla relativamente pequeña vivía P-Alki, allí educaba a los Neos en todos los aspectos en que los moviera su curiosidad. P-Alki no era un maestro en el viejo sentido, era mas bien un guía que asistía a los niños a encontrar la información que estaban buscando.

D-Arius observó al neo perro desde lejos, era extraño verlo sin su habitual burbuja. El neo delfín esperó hasta que los jóvenes se marcharon de regreso a sus comunidades.

Entonces surgió él también en una burbuja medio llena con agua de mar que lo llevó mas allá de la playa en donde P-Alki lo vio.

—¿Ya tienes listas tus respuestas? —Le preguntó un tanto ansioso.

—Mas bien me preguntaba si era correcto preguntar por tu opinión.

—¡Jajaja! —El Neo perro rió con gusto— por supuesto que es apropiado, siempre y cuando tus respuestas sean tuyas y no la copia de alguien más.

P-Alki caminó hasta la playa y dejó que las olas lo mojaran, a D-Arius le sorprendió ver lo delgado que era debajo de todo aquel pelaje. El neo delfin dejó que la burbuja se deshiciera y se semi sumergió en las aguas.

—¿Qué es la vida? —Dijo P-Alki finalmente— es una de esas preguntas con trampa… —El perro le dio una de esas miradas divertidas— ya sé que es un tanto confuso viniendo de mi, pero piénsalo, realmente ¿quiénes somos para definir la vida? Todavía discutimos sobre la naturaleza de los virus, ¿están vivos o no? Y ¿qué pasaría si no pudiese haber una definición absoluta, ¿qué tal si se tratase de algo gradual? 0,5 vivo o algo así. ¿Qué tal si los lenguajes que nos heredaron los humanos no sirvieran para expresar estas ideas?

—Maureen piensa más o menos lo mismo que tú.

—¿Preguntaste a Maureen? ¡Muchacho astúto! Si hay alguien sabio en este Océano ese es Maureen. Y ¿sobre el Universo? ¿Qué te dijo sobre el Universo?

—Que nosotros somos el Universo, que todo es el Universo.

—Una respuesta sencilla, y sin embargo interesante. ¿Qué es el Universo? ¿Te das cuenta que es una pregunta que parece genérica pero que no lo es? Hay un montón de preguntas pequeñas dentro de esa pregunta. ¿Cuáles son los límites del Universo? ¿Es el Universo igual en todas partes? ¿Tuvo un comienzo? ¿Tendrá un fin? ¿Cuáles son las leyes fundamentales del Universo? Y muchas preguntas más contenidas en esa sencilla pregunta. Pero ¿te has preguntado y si lo uno es la respuesta a lo otro? ¿El Universo es la vida y la vida es el Universo?

El Neo perro levantó la vista hacia la noche en donde La Vieja Tierra giraba hermosamente siempre acompañada por la Luna.

—¿Y qué tal si el Universo está medio muerto? —continuó P-Alki— Los humanos salieron allí afuera a buscar otras razas inteligentes y no encontraron nada, ¿qué pasaría si el Universo es como un vasto Gran Océano esperando a ser llenado…

—¿Entonces es eso? ¿Los humanos nos crearon para ayudarlos a poblar el Universo?

—No lo sé —El neo perro sonreía— ¿qué crees tú?

D-Arius volvió a mirar a las estrellas.

—Tendría mucha lógica —dijo al fin— Y eso explicaría la razón por la que el Gran Océano ha dejado de crecer, quizá los humanos lo crearon de ese modo para forzarnos a abandonarlo eventualmente…

P-Alki asentía con una enorme sonrisa.

—¿Estás listo para darme una respuesta? —le preguntó.

Pero la duda se pintó en el rostro de D-Arius.

—Dame un poco más de tiempo.

—No hay apuro D-Arius, todavía eres muy joven, tienes todo el tiempo que quieras.

Pero D-Arius podía leer la decepción en el andar desgarbado del perro cuando se despidió y se fue caminando.

Esa noche el joven Neo delfín nadó por muchas horas mirando a las estrellas reflexionando en las palabras que le habían dado sus amigos y elaborando también sus propias ideas.

¿Por qué razón los humanos habían puesto a los Neos en el Gran Océano? ¿Por qué no dejarlos en la Vieja Tierra? ¿Por qué modificar a los animales? ¿Por qué no dejarlos como eran en un principio? ¿Se sentían solos o culpables como sugería Maureen? ¿Fue una equivocación como creían las Orcas? O ¿había un propósito más profundo como parecía pensar P-Alki?

Posiblemente la mejor opción fuese esta última, quizá todo estaba relacionado, el Gran Océano que ya no crecía mas, la creación de los Neos, el ritual de las preguntas dejadas por los humanos…

Miró más profundamente a las estrellas como intentando exprimir las respuestas tan solo mirando.

¿Era realmente posible que algo como el Universo estuviese realmente vacío? ¿Habían buscado los humanos realmente en todas partes sin encontrar a nadie más? ¿Qué tan poderosos podían ser los humanos para poder conseguir un conocimiento tan colosal?

Entonces volvió su mirada a la inmensa estructura que lo rodeaba, el Gran Océano, era un enorme toroide que había crecido hasta ser mas grande que todos los océanos de la Vieja Tierra, decían que era tan grande que podría ponerse alrededor del planeta y quedaría como un enorme anillo y que incluso la órbita de la Luna no sería afectada. ¡Así de poderosos eran los humanos! Solo la idea le causó un escalofrío que recorrió toda su espalda.

¿Sería realmente posible que semejantes seres cometieran un error tan colosal? ¿Sería que lo habían hecho por un sentimiento tan vano como la culpa? O ¿sería todo parte de un gran plan?

El amanecer descubrió a D-Arius en la playa de la isla de P-Alki, el Neo perro se aproximó en cuanto lo vio, los niños aún no habían llegado.

El neo delfin se veía cansado.

—¿Estás bien? —Le preguntó P-Alki.

—He estado pensando mucho, y estoy cansado. Pero tengo mis respuestas…

El Neo perro se puso rígido de inmediato, asumiendo de inmediato el papel que el ritual requería de él.

—¿Cuales son tus respuestas entonces?

—Mi primera respuesta es, no lo sé, —D-Arius miró al perro y vio que en su rostro se asomaba una sonrisa, así que al menos esa parte estaba bien— y mi segunda respuesta es que quiero saber, ninguna de las respuestas que he conseguido pensar me parecen completas, pero tengo muchos deseos de encontrar esas respuestas, pero no creo que pueda encontrarlas pronto…

P-Alki estaba sonriendo abiertamente y asentía.

—Esa era la respuesta que estaba esperando de ti, otras respuestas hubiesen sido aceptables también, pero admitir que somos ignorantes es el primer gran paso, el segundo paso que muy pocos dan es sentir ese fuego interno, esas ansias de conocer, de perseguir la verdad con todas las ganas.

—Pero entonces ¿no hay unas respuestas a esas preguntas? ¿Los humanos no te dejaron sus respuestas? ¿No podemos ir y preguntarles?

—Ir a donde ¿sabes tú a donde se fue la humanidad? No mi amigo, los humanos no nos dejaron ningunas respuestas, y sin embargo sí nos dejaron algo…

P-Alki le transmitió a D-Arius un nuevo diseño de burbuja que este nunca antes había conocido. El neo delfin no podía comprender de inmediato todos los detalles e intrincaciones del aparato, pero entendía que era asombrosamente complejo.

—¿Qué es esto? ¿Qué me has dado?

—Es un regalo, uno de los últimos regalos de la humanidad para nosotros —y apuntando hacia el cielo P-Alki dijo— esta burbuja también puede volar mas allá de los cielos del Gran Océano, puedes ir a la Vieja Tierra si así lo deseas, puedes viajar al Viejo Marte, dicen que incluso puedes cruzar a las estrellas, pero yo nunca lo he comprobado. La burbuja puede hacerse pequeña o puede hacerse muy grande siempre y cuando la provean con energía y recursos.

—¡¿Puedo ir a preguntar a los humanos?!

—¿Y a donde se supone que irías? Cuando los humanos se fueron no dejaron direcciones, no mi amigo, los humanos se fueron ya hace mucho, mucho tiempo, pero puedes buscar las respuestas por ti mismo.

D-Arius no perdió tiempo y de inmediato creó la burbuja a su alrededor.

—Voy a probar como vuela.

—Pruébala un poco, y no olvides despedirte de tus amigos si planeas irte por una temporada.

—Está bien, solo un pequeño vuelo esta vez.

Y diciendo eso se disparó a una velocidad enorme hacia los cielos.

P-Alki lo observó alejarse por largo rato hasta que una enorme sombra entre las olas llamó su atención. La inmensa forma de Maureen salió de entre las olas, recordando a los colosales monstruos de las historias de los humanos.

—Primero ayudaste a los humanos a que nos abandonaran, ¿y ahora también le das las herramientas a D-Arius para que nos deje? ¿Por qué te empeñas en espantar a nuestros amigos?

—No los espanto —negó P-Alki— solo le doy las herramientas para que cumplan sus sueños, preferirías que le negara esa posibilidad?

El enorme calamar negó con la cabeza.

—Voy a extrañar a ese chico.

—Yo también.

FIN

Espero que les haya gustado y si así fue, no olviden que yo también estoy participando en el Desafío del Nexus de este mes con esta historia, así que no olviden darle al botón “Me Gusta” de facebook.

Artículos Relacionadas:

Comparte este artículo con tus amigos