Perrito en columpio Esta es la conclusión a la que ha llegado Adam Kramer, un investigador que trabaja para facebook en Palo Alto California.

Los primeros indicios de que las personas podían transmitir emociones a través de las redes sociales vinieron de un estudio anterior en la Universidad de Cornell Ithaca, en donde los investigadores N.Y. Guillory y Jefrey Hancock, realizaron un estudio, en donde tres amigos trabajando a distancia y comunicándose a través de un servicio de mensajería instantánea, eran influenciados a trabajar con mayor o menor eficiencia cuando uno de ellos veía un video.

Este grupo de amigos trabajaba en un proyecto para prevenir el abuso escolar (bullying) y cuando uno de ellos veía un video en donde un grupo de abusadores atacaba a un chico; el que veía el video, se comunicaba con sus compañeros a través de un servicio de mensajería instantánea, utilizando muchas palabras negativas, casi de inmediato, sus compañeros reaccionaban con palabras negativas igualmente,  aunque curiosamente también fueron capaces de conseguir mas ideas para su trabajo. Como impulsados a trabajar por la actitud de uno de ellos.

Lo interesante de todo el asunto es que los otros dos compañeros no estaban conscientes que su amigo estaba viendo el video, y no se comunicaban con él mas que a través de texto.

Posteriormente Adam Kramer realizó un estudio similar, pero que envolvía a utilizar un programa de computadora para analizar los estatus que 1 millón de usuarios de facebook, colocaban en sus perfiles, y cómo reaccionaban sus amigos. Después de tres días de análisis, el estudio concluyó que si alguien coloca palabras positivas en un estatus de facebook, hay una probabilidad del 7% que sus amigos también coloquen palabras positivas en los próximos días, y lo mismo puede concluirse del caso contrario.

Aunque no es un efecto enorme, es un efecto real.

Personalmente como un usuario intensivo de las redes sociales, pienso que es un detalle que he podido observar, me ha tocado ver como gente que está deprimida entra a facebook para conversar con los amigos y quitarse la depresión. Todos hemos visto como cuando alguien postea un comentario estúpido, nos quita la fe en la humanidad, y como cuando alguien postea una imagen graciosa, nos alegra el resto del día.

Queda preguntarse, ¿realmente me alteró ese post de facebook o yo estaba preparándome para sentirme así desde antes? Pero lo que sí es cierto es que de ahora en adelante seré mas cuidadoso de lo que pongo en mis redes sociales, no quiero dañarle el día a nadie, por el contrario, si puedo conseguir que mis amigos de Twitter, facebook o Google+ sean mas felices, lo haré 😀

Vía: Read Write Web, Science News.

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