A un pobre niño en el zoológico de San Francisco se le cayó su Nintendo DSi en la jaula de los gorilas, lo genial fue que uno de los gorilas tomó la consola y procedió a jugar un rato con el aparato, lamentablemente no lo distrajo mucho ya que al poco tiempo dejó de jugar y comenzó a golpearlo ya batirlo por todas partes.

Uno de los cuidadores del Zoológico procedió a distraer al gorila con una manzana y recuperó el DSi, que para sorpresa de todos continuaba funcionando después de aquello 😀

Vía Destructoid

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