La periodista Gabriela Guedez, nuestra querida Aerogaby, cumplió su promesa y nos envió un cuento para el concurso de Ciencia Ficción de La Cueva del Lobo:

Luces de Selene

1962. La Guerra Fría terminaba. Soviéticos y estadounidenses abandonan la negociación frustrados sin solución a la crisis de los misiles. En bases subterráneas cada país decide pisar el gran botón rojo que les garantiza la mutua destrucción.

Un antiguo recorte de periódico marroquí mantiene aún legible dentro del Museo de la Tercera Guerra un artículo de aquellos tiempos:

A un año

Marruecos y casi todas las colonias africanas reciben a millones de europeos, quienes pueden costearlo, emigran a Sudamérica. Los rusos buscan refugio en India o lo más al sur posible.

Nunca antes hubo un movimiento humano tan masivo, quienes llegan a nuevas tierras son recibidos pero no sin resentimiento. “Ellos causaron la guerra. No permitiremos que su cultura beligerante contamine nuestro modo de vida aunque tampoco les daremos la espalda si vienen dispuestos a adaptarse”, aseguró Ricardo Fernández, Ministro de Interior de la República Dominicana.

Por otra parte, la joven Svetlana Ivanova, recién llegada a Nueva Delhi opinó en una entrevista telefónica lo siguiente: “No pueden culpar al país completo, nadie esperaba que esto pasara, siempre confiamos en que nuestros líderes saldrían victoriosos”. Svetlana fue recibida y ubicada en una aldea piloto a las afueras de la ciudad donde se espera ubicar a dos millones de inmigrantes de la antigua USSR como ella”.

Leer aquello, enmarcado, amarillento y protegido por un cordón de terciopelo no evitó que Anker Dikoudis, recordara su llegada a Cumaná tras abandonar su vida como ingeniero aeronáutico. Griego de nacimiento, vivió dos décadas en Estados Unidos como parte de un equipo de investigación en la truncada carrera espacial de la antigua potencia.

Ahora con 74 años, trabajaba como guía en el Museo de la Tercera Guerra, uno de los edificios más antiguos de la Luna. Ocasionalmente era reconocido como uno de los pioneros que llegaron cuando el satélite no contaba con hoteles, parques, ni canchas de tenis con baja gravedad…

A pesar de sus logros, Anker siempre sufrió de miedo escénico y esa noche le parecía la peor de su vida; 31 de diciembre de 1999, celebración de la primera década de la Federação de la Luna Libre y él, invitado a dar el discurso de apertura.

El magnífico Estadio Estelar se llenaba, pronto habría cien mil personas celebrando el nuevo milenio, además, sería transmitido en todas las televisoras, radios y holographics de la Tierra y la Luna.

En la Tierra se recreaba el festival dentro de estadios réplicas del Estelar en las ciudades más importantes; Bogotá, El Cairo, Nueva Delhi, Puerto La Cruz, Kuala Lumpur, Belo Horizonte y Buenos Aires. Pantallas gigantes derrochaban electricidad mientras llegaba la hora del discurso más difundido de la historia de la humanidad.
Y Anker sentía pánico. Le habría gustado un trago antes de hablar pero era un lujo demasiado costoso que tenía años sin poder permitirse. Debido a que su elaboración requería de tanta agua, las bebidas alcohólicas eran una extravagancia para millonarios.

Aplausos, brillos láser y lluvias luminosas recibieron a Carlos Madeira, gobernante de Novo Caribe, la principal zona poblada de la Luna. Madeira habló en Portuñol muy fluido.

-Boa noche, estamos aquí para comemorar a primeira década da Federação da Luna Libre. Hoy va a falar para nosotros el pioneiro Anker Dikoudis, uno dos primeiros habitantes y dos fundadores da Novo Caribe. Démosle un saudação con nuestro aplauso-.
Los aplausos retumbaron en el luminoso Estadio Estelar varios minutos. Luego se oyó el aclarar de garganta de Anker y el silencio volvió. Una pequeña parte de él se preocupaba por cómo saldría en las fotos, pálido, de rostro huesudo, ojos negros y cabello gris, con un traje formal también gris.

-Buenas noches a todos…-

Los traductores simultáneos llevaban el mensaje a portuñol, chindú y franglés.
-Si a mis 10 años de edad alguien me hubiese dicho que en el 2000 el hombre viviría en la Luna me habría parecido la persona más genial del mundo. Si me lo hubiese dicho en 1945, a mis 20, me habría parecido un iluso patético. Sin embargo tras ese año, la tensa tregua de la mal llamada Guerra Fría me permitió viajar a América y prepararme junto a los mejores científicos.

Luego de arduo trabajo y de estar cada vez más cerca en una interminable cuenta regresiva todo se derrumbó. Un mes bastó para llevarse siglos de civilización. Un mes-.
La voz de Anker se cortó y tomó aire en una pausa que se sintió eterna.

-En un mes de fuego y ácido se cumplieron las promesas de doble destrucción y buena parte del mundo se hundió con el peso de ambos titanes caídos. De no haber estado en Grecia cuando las alarmas indicaban que era hora de agacharse bajo la mesa, sería uno más… o mejor dicho, uno menos.

Tuve suerte de poder escapar a Venezuela. Viajar fuera del mundo volvía a ser una fantasía, pero la motivación había cambiado; la población era demasiada pues quienes vivían al norte sólo buscaban la manera de bajar y el choque cultural aunado a la insuficiencia de recursos eran una bomba de tiempo para que un cuarto conflicto estallara, posiblemente el último.

Científicos, ingenieros y toda clase de expertos se refugiaron en América Latina retomando los proyectos de desarrollo espacial perdidos.

Hace más de veinticinco años Azteca 1 llegó a la Luna y me enorgullece decir que fui uno de los hombres detrás de aquél logro. Desde entonces trabajamos para hacer habitable este desierto blanco.

Esta noche cuando gritemos Feliz Año validaremos la voz de quienes fueron llamados locos al decir que en el 2000 habríamos conquistado la Luna, confirmaremos que era posible y esperanzaremos a quienes investigan nuevos hogares.

Ya sean de Novo Caribe, Catay o Tebas, todos en la Federação de la Luna Libre somos amigos y hoy celebraremos una década de paz y progreso. Mis mejores deseos para todos los que nos ven desde la Tierra, admiramos su valor y esfuerzo por continuar con la reconstrucción.

Feliz año 2000 para todos, gracias por dejar hablar a este hombre que estuvo en los lugares correctos y en los momentos indicados-.

Faltaban 5 minutos… cuatro. Flashes de colores, fuegos artificiales y música en todos los idiomas.

Tres.
Dos.
Uno.

En el Estadio Estelar y en todas las réplicas de La Tierra se celebró intensamente. Nunca antes se quemó tanta pólvora con fines pacíficos.

Mientras la gente de la Federação de la Luna Libre descansaba al día siguiente, los gobernantes de las tres regiones se reunieron en la sede del Triunvirato Selenita, en la capital de Novo Caribe, Cuzco, para dar un saludo oficial de año nuevo.

Carlos Madeira comenzó:

-Compañeros selenitas, hoje es o décimo aniversario da fundación da Cuzco, la primeira ciudad de la Federação, y son muitos proyectos que junto a Catay y Tebas desenvolveremos na próxima década…-

Sonriendo entregó el micrófono a Kamali Mehra, líder de Catay y la única mujer dentro del grupo fundador.

-Hemos descubierto dos grandes picos de luz eterna cerca de los polos lunares. Allí la luz del sol sólo se pierde durante los eclipses por lo que construiremos la planta de energía solar más grande de todos los tiempos-.

La dama entregó la palabra a Tumaini Berkeley, gobernante de Tebas, hijo de una egipcia y un refugiado inglés, quien comenzó a hablar acallando los aplausos que la noticia había causado.

-Son diez años de gran avance y es hora de comenzar a generar nuestros propios recursos, no podemos depender para siempre de suministros terrestres. El descubrimiento de estos picos traerá prosperidad y autonomía a toda la Federação-.
Ante la declaración final un periodista preguntó:

– ¿Qué pasará con sus proveedores de combustible?- Kamali respondió tranquila: -Les hacemos un favor al dejar de llevarnos su petróleo pues no les va a durar mucho más y el consumo energético de la Federação es cada vez mayor-.

Lo que en la Luna fue un mensaje de aliento, logró que la débil economía terrestre se tambaleara.

-¿Esta gente cree que puede hacer lo que le dé la gana?- Exclamó el gerente de Orinoco Rockets, principal servicio de envíos extraterrestres, mientras se servía un trago de wiskey.

Y no era el único preocupado.
Un holographic llegó a Carlos, Kamali y Tumaini. Al abrirlo vieron a un elegante hombre mexicano muy serio:

-Excelentísimos líderes de la Federación Lunar, es un honor extender, de parte de las Naciones Unidas, nuestra sincera invitación a entrar en la organización.

Esperamos su respuesta anhelando fortalecer la unión entre Novo Caribe, Catay, Tebas y los países terrestres. Nuestros mejores deseos-.

Luego de una acalorada conversación en el Triunvirato se decidió enviar un holographic de respuesta a la sede de las Naciones Unidas en Puerto La Cruz:

-Honorables embajadores; agradecemos profundamente su generosidad y celebramos la recuperación. Hemos de declinar su noble invitación puesto que contamos con una organización propia, además no nos sentimos capaces de influir en las decisiones y asuntos de La Tierra-.

Todos sabían que el único motivo de la invitación había sido un intento para ejercer algo de control sobre los picos de luz eterna. Si no, ¿por qué no los habían invitado antes?

Con el tiempo La Tierra y la Luna se comunicaron cada vez menos. En las tres regiones se desarrollaron sistemas de granjas y plantas de agua que junto a la energía ilimitada de la planta “Picos da Luz” generaron gran bienestar.

Los libros de historia terrícolas relataban la travesía de los pioneros que habilitaron la Luna para el provecho de las generaciones futuras de La Tierra, las peleas dentro de los juegos de fútbol Brasil-Novo Caribe se tornaban violentas, y cada vez se negaban más permisos para viajes trans-atmosféricos.

En la Luna se quemaron miles de ejemplares del Best Seller “La Conspiración de Selene”, en el que se aseguraba que el Triunvirato Selenita era una sociedad secreta que buscaba dominar La Tierra.

Francisco Chang, un joven pero popular político catayo solía ser visto en las frecuentes hogueras bibliográficas. Su posición era radical: -Nos temen y envidian. Están locos por hallar una razón para clavar sus manos en nuestro sistema energético-. Chang abrió una copia de La Conspiración de Selene y leyó de manera burlona:

“El Triunvirato Selenita es una fachada, el líder es Carlos Madeira quien ha creado un arma para destruirnos. Los llamados picos de la luz eterna son realmente un arma climatológica capaz de dirigir el calor solar a los polos terrestres provocando mareas impredecibles.

Madeira confía en que esto desatará una guerra civil en La Tierra por los terrenos altos y luego estaremos a la merced selenita convirtiéndonos en fuente de materias primas y esclavos humanos”.

Luego Chang comenzó a hablar impulsado por una adrenalina piromaníaca: -Creo que es hora de responder con hechos. Es hora de…- Sin dejarlo hablar, una mujer se lanzó sobre él y le dio un beso en los labios. Ella se separó de él y se perdió entre la multitud. Chang cayó muerto a los pocos segundos.

La autopsia reveló taipoxina, veneno proveniente de la serpiente Taipán, típica de Australia. La asesina tenía que ser de la Tierra.

En un esfuerzo por detener la espiral bélica, Madeira viajó a la Tierra para aceptar la invitación de las Naciones Unidas, bajo ciertas condiciones.

Fue recibido en Belo Horizonte. Llevaba un mes aislado en Brasil hasta que finalmente logró un acuerdo de paz y cooperación con la Tierra. Sin embargo, su permiso de retorno fue rechazado. Desubicado y sorprendido argumentó que él tenía derecho de partir por ser un líder de la federación.

Pero Kamali y Tumaini no habían podido frenar sin él a los violentos grupos que demandaban la venganza selenita por el asesinato de Francisco Chang y estos se rebelaron y tomaron el Triunvirato Selenita encarcelando a los antiguos líderes.
Sin él poder regresar, el conflicto en el satélite derivó en una guerra civil cuyas víctimas se contaban por miles mientras los rebeldes cambiaban el nombre de Novo Caribe a Selenia.

Madeira sabía que necesitaba el apoyo terrestre para resolver esa crisis. Propuso dejar en manos del Consejo Energético del Sur un 20% de la energía almacenada en los Picos da Luz si los países beneficiados colaboraban enviando grupos de rescate militar a la Luna.

-No por menos de un 70%-
-Imposible- respondió Madeira acorralado.
-Ya conoce la salida-.
-Un 40%, es lo más que puedo dar-.
-50% de la producción más la propiedad de uno de los dos picos-.
-Está bien- dijo Madeira resignado.

Los grupos de rescate terrestres entraron como encomiendas en naves de Orinoco Rockets. Los nuevos líderes de Selenia esperaban recibir un envío masivo de semillas, uno de los pocos productos que seguían necesitando de la Tierra.
Al abrir los containers, sin embargo, hallaron cientos de hombres armados que combatieron contra toda la nueva guardia selene. Los enviados llegaron rápidamente hasta la oficina principal del triunvirato donde cinco hombres mantenían como rehenes a Kamali y a Tumaini.

-Libérenlos y sólo serán encarcelados-
-Lárguense y los dejaremos con vida- respondieron los rebeldes.
-Última petición pacífica. Repito, entréguense voluntariamente ahora- ordenó el capitán del equipo con tono autoritario.

-¡No!-

El capitán entonces dio la señal y sus compañeros dispararon a los cinco selenes acabando con ellos en segundos.

31 de diciembre, 2050. En el Estadio Estelar y sus réplicas celebraban un nuevo año. Tumaini Berkeley, de 88 años era el único miembro del antiguo triunvirato aún con vida y fue invitado a dar el tradicional discurso de Año Nuevo. Su color moreno no ocultaba las manchas de la edad pero al menos caminaba aun sin ayuda, hecho del cual se sentía secretamente orgulloso.

-Buenas noches.
No sé cómo expresarles lo maravilloso que me resulta dar el primer discurso en el Nuevo Estadio Estelar. Nací en el mismo año en que el mundo cambió por culpa de nosotros mismos, de no sabernos escuchar, ni compartir. Nunca vi el mar, ni montañas verdes, ni animales salvajes… Siempre viví en la Luna hasta recibir esta invitación y me honra hablarles hoy en el Estadio Estelar de Marte-…

Lo interrumpió una ola de aplausos y chispas de distintas tonalidades rojas y naranjas.

-Hoy recuerdo la Federación con afecto y nostalgia… me estoy poniendo viejo- rió brevemente.

-Lo que más recuerdo es a Kamali y a Carlos, a veces la historia no nos comprende. Dicen que la Federación decayó por nuestra debilidad, pero fue sólo algo que tuvo su tiempo y luego acabó.

Por ello hoy, entrando los invito a pensar que todo nos lleva a nuevas posibilidades y que podemos obtener algo bueno de situaciones difíciles si colaboramos sin darnos la espalda. Tal vez hay muchas cosas que nunca vi, pero para mi asombro Marte no es una. Le deseo lo mejor a todos los valientes que habitan este desierto rojo, alguna vez la Luna fue un desierto blanco.

Por algo se debe empezar, que tengan un año lleno de logros y felicidades-.
Algo agitado volvió a su silla deseando que esta vez hicieran las cosas bien, recordando los primeros años de la Federação de la Luna Libre.

Comparte este artículo con tus amigos