Los Cielos de Júpiter: Sentir el Viento Bajo las Alas

Saludos a todos los amigos de La Cueva del Lobo. El 31 de Enero de 2014, publicaba por aquí el primer capítulo de mi novela Los Cielos de Júpiter. Posteriormente publiqué una la novela completa en Amazon. Pero entonces quité los capítulos de aquí del blog. Ahora después de cuatro años, regresan. Un capítulo a la semana.

A continuación les dejo aquí la entrada identica como la publiqué en aquel entonces, para conservar el recuerdo. E igual que les dije entonces, “¡que la disfruten!”


Amigos, lo prometido es deuda, aquí les presento el primer capítulo de “Los Cielos de Júpiter” una novela seriada que iré publicando regularmente aquí en el blog !que la disfruten¡:

Los Cielos de Júpiter

Capítulo Primero: Sentir el Viento Bajo las Alas

Autor: Vladimir Vasquez F.

De pronto la nave se sacudió y un ronco sonido se extendió por todo el casco.

Muy bien damas y caballeros eso fue un golpe con la atmósfera Joviana —la voz de la capitana Sheila no era alegre— hasta aquí nos acercaremos, no me gusta para nada la velocidad a la que están subiendo los indicadores de radiación.

Louis y Diana miraron por la ventana, las franjas blancas y naranja de Júpiter lo ocupaban todo.

Nubes de azufre, te hace preguntarte ¿es Júpiter un Dios o un demonio? —Diana miró a Louis divertida sabiendo el tipo de respuesta que él le daría.

Es un planeta y nada mas que eso. —Le respondió él sabiendo que esa era justamente la respuesta que ella quería.

No eres precisamente el tipo mas romántico Louis Rackham, pero ¡como me gustas!

El la abrazó y la besó con fuerza pero la soltó pronto, ella quedó colgada a él por un instante no queriendo dejarlo ir.

No tienes nada que temer, hemos enviado docenas de sondas, y lo he repetido multitud de veces en el simulador.

Lo sé, es solo que…

Ella no supo terminar, él se ajustó el casco y con un último apretón de manos subió al jet.

Tenía un reactor nuclear en lugar de turbinas, pero el principio era el mismo, sobrecalentar el aire de la atmósfera para utilizarlo como propulsión del aparato, así que Luis lo llamaba “jet” aunque seguramente ninguno de los creadores de aquella tecnología hubiesen estado de acuerdo en lo más mínimo.

Cerró la cabina sobre su cabeza y le hizo una señal a Diana con la mano y el pulgar arriba.

Suerte” —le transmitió ella a través de su enlace subconsciente.

Gracias, pero no la necesitaré.

Eres un sujeto pretencioso ¿lo sabes?

No es pretensión es certeza.

Diana meneaba la cabeza pero tenía una sonrisa en el rostro; ella también se ajustó el casco y abrió las compuertas.

De inmediato Louis sintió como incluso aquellas mínimas trazas de atmósfera conseguían que las alas del jet se sacudieran un poco.

Se despidió de Diana con la mano y ella hizo gesto de besarlo a la distancia.

Acto seguido Louis soltó el jet y comenzó su larga caída hacia el gigantesco planeta. Aquella extraña sensación en su espina, aquella absurda falta de aliento, y el estremecedor silbido que comenzaba a extenderse por toda la cabina, nada de eso estuvo presente en las simulaciones…

Pronto pudo sentir como tenia que aferrarse con fuerza a los controles pues los sacudones de la atmósfera comenzaban a acumularse.

Louis enciende el reactor. —le llegó la voz de Diana por la radio.

Aún no, esto es un experimento y hay algo que debo probar.

Las ráfagas de viento comenzaron a alcanzar al jet con mas frecuencia, lanzando al aparato  en una nueva dirección en cada ocasión y generando un temible sonido.

¡Louis enciende el reactor!

Dr. Rackham, no lo trajimos hasta aqui para verlo morir, ¡por favor encienda el reactor! —La Capitana se unía a la súplica de Diana.

En un momento Sheila, antes necesito hacer un par de lecturas.

Las manos de Louis se aferraban frenéticamente sobre los controles tratando de darle algo de estabilidad al aparato, intentando manipular una atmósfera que sencillamente aún no estaba allí del todo.

Arriba en la nave podían ver a través de los ventanales al jet como un diminuto punto, en las pantallas podía verse un poco mejor, pero Diana prefería no mirar.

Rackham estás loco. —Afirmó la capitana en la radio.

Eso me han dicho —respondió él con voz entrecortada.

Pero de pronto las alas chocaron de lleno con el grueso de la atmósfera, Louis hizo que el jet se zambullera de frente y luego aprovechó el fuerte viento para conseguir que el aparato flotara sin asistencia del motor por unos segundos, estaba planeando, muchos dirían que apenas caía con gracia pero los instrumentos no mentían, las alas del jet estaban brindando sustentación al aparato, quizá si pudiese bajar un poco más, en donde la atmósfera tenía mayor densidad, podría planear mejor. Pero evidentemente ni el avión ni el traje que llevaba estaban construidos para protegerlo de las terribles condiciones que presentaba el colosal planeta más abajo.

Pero el viento era demasiado poderoso y errático para mantener aquella maniobra mas tiempo. Entonces y solo entonces activó el reactor, no estaba preparado en lo más mínimo para el tremendo rugido que hacía el motor, en el espacio nunca se escuchaba aquello, afortunadamente el traje podía aislarse de aquel ensordecedor desastre. A la aceleración estaba acostumbrado, sin embargo la tremenda vibración también lo agarró desprevenido. Pero sí podía controlar el aparato, levantó los alerones y comenzó a ascender.

El aparato tragaba a raudales el hidrógeno de la atmósfera joviana y expulsaba un denso chorro de plasma que lo impulsaba a una velocidad espectacular.

Estoy volando en la atmósfera de Júpiter…

A través del comunicador sus compañeros hicieron sonar la famosa canción de Gustav Holst, Júpiter el Portador de la Felicidad.

¡Iuppiter optimus maximus! —Exclamó Diana.

¡Felicidades Rackham! Muy pronto tendremos que hablar de negocios.

Louis estaba volando en la atmósfera de Júpiter y él mismo no lo podía creer.

Ahora sal de la atmósfera y te recogeremos.

No Capitana, lamento decirle que ha habido un cambio de planes.

¿Qué quieres decir Rackham?

Ya probaste que era posible volar en Júpiter ¿qué mas quieres hacer Louis? —Diana no entendía.

Pronto lo sabrán —respondió Louis acelerando el jet y desapareciendo de todos los instrumentos detrás del horizonte Joviano…

 Continua el Lunes 3 de Febrero de 2014

Amigos espero que les haya gustado este primer capítulo y que les haya picado la curiosidad al menos un poco. No se pierdan la continuación de la historia por aquí por La Cueva del Lobo.


En esta nueva “edición” en realidad tendremos el segundo capítulo el próximo Miércoles 12 de Septiembre.

Siguiente Capítulo.

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Lobo7922

Creador de La Cueva del Lobo. Desde muy joven me sentí fascinado por la Ciencia Ficción y la Fantasía en todas sus vertientes, bien sea en literatura, videojuegos, cómics, cine, etc. Por eso es que he dedicado este blog a la creación y promoción de esos dos géneros en todas sus formas.

4 thoughts on “Los Cielos de Júpiter: Sentir el Viento Bajo las Alas

  • Septiembre 8, 2018 at 7:28 pm
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    Saludos Lobo, aqui murinus 2009

    Gran inicio de tu novela
    comienza y ya hay muchos misterios
    ¿Porque razón llegaron ahí?.
    ¿Que van a Hacer?.
    La principal es una nave militar o civil o algo de ambas.
    Aviones planeando en la atmósfera de Júpiter ,no me lo habría imaginado.
    Definitivamente quiero saber que mas pasa.

    Buena historia amigo..

    A esperar el siguiente capitulo.

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  • Pingback:Los Cielos de Júpiter: La Transmisión - La Cueva del Lobo

  • Septiembre 21, 2018 at 12:51 am
    Permalink

    Como siempre excelente escritura, es todo un honor aportar en tu Patreon.

    Reply
    • Septiembre 21, 2018 at 1:20 am
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      Muchas gracias amiga, que la sigas disfrutando 😀

      Reply

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