Los Cielos de Jupiter: Como por Arte de Magia

«Al patinar sobre hielo delgado nuestra velocidad es nuestra seguridad.»

Ralph Waldo Emerson

Misiles, torpedos, y cañonazos bailaban a su alrededor, una danza de muerte que a cada instante era mas cerrada.

—Louis no puedes hacer esto, ¡van a matarte!

Pero Rackham ni se detuvo a responder a su hermana, no podía perder ni un momento de concentración.

Mientras tanto los artilleros de la Inquisición sabiendo que era casi imposible acertar a un pequeño caza como aquel con misiles habían comenzado a hacerlos explotar antes de alcanzar su objetivo, esperando que las explosiones desviaran la nave de Louis hacia el fuego de sus cañones o al centro de otra explosión.

La ventaja de Louis era su velocidad, pero había un límite a la aceleración que podía resistir su cuerpo; y lo peor era que tenía que continuar presentando un blanco tentador a las naves de la Inquisición. Pero se había alejado lo suficientemente como para darse un respiro.

—Diana ¿me escuchas?

—No dejes que te maten Louis, por favor, no dejes que te maten.

—No es mi intención, pero para sobrevivir a esta voy a necesitar que abandonen todo lo que estén haciendo ahora y comiencen a acelerar.

—Sheila ¿escuchaste eso? ¡Acelera!

—¿Acelerar? —Sheila todavía se encontraba golpeada pero activó los motores de la corbeta— Pero ¿hasta qué velocidad? ¿En qué dirección?

—La única dirección, hacia Júpiter, voy a necesitar que me atrapen antes de llegar a la atmósfera, ¿entendieron? —Ahora la Inquisición estaba utilizando las explosiones de los misiles para intentar cegarlo, o al menos impedirle ver en que dirección se estaba moviendo.— Traten de llevar mi misma velocidad, pero tienen que comenzar a acelerar ahora, por que voy a ir muy rápido.

Louis emergió casi ciego de un trío de explosiones y lo poco que pudo ver no le gustó, las naves de la Inquisición habían roto su formación y comenzaban a posicionarse de forma de cubrir la mayor distancia entre sus disparos. Había una forma fácil de contrarrestar aquella estrategia, manteniéndose por fuera del rango de sus disparos; pero había otra opción…

Rackham se metió por el medio de las naves y detrás de él seguían los disparos, de ese modo las naves de la Inquisición comenzaron a dispararse las unas a las otras.

Mientras tanto las corbetas que conformaban la pequeña flota de Sheila casi habían terminado su trabajo, y aquello era afortunado pues el otro piquete de la Inquisición estaba cerca.


Alphonse había estabilizado una de las corbetas semi destrozadas y ahora flotaba en su interior, ninguno de los cadáveres que flotaban a su alrededor eran reconocibles y él lo prefería así, sería horrible ver un rostro conocido en medio de aquel desastre; pero estaba seguro que los familiares estarían agradecidos de poder hacer un funeral adecuado, fue sacando uno a uno los cuerpos por la esclusa, cuando una de las corbetas en funcionamiento se aproximara los recogería.


Louis por su parte ya había conseguido acabar uno de los destructores enemigos con las balas de su propia gente, pensó que las tripulaciones de la Inquisición se darían cuenta que aquella había sido una movida muy mala y volverían a replegarse en una formación mas normal, pero se equivocó, por alguna razón que no entendía, continuaban alejándose las unas de las otras.

Seguían disparándole sin prestar atención al posible daño que se estaban haciendo entre si. No fue hasta que se detuvieron a una cierta distancia que el cerebro de Rackham comenzó a hacer las conexiones, pero ya era tarde.

Las naves de la Inquisición comenzaron a autodestruirse y Louis estaba en mitad de todas ellas.


Cuando Alphonse llegó a la sala de reactores le alivió ver que no habían mas cuerpos, pero el reactor en si mismo era un desastre, por alguna razón había pensado que conseguiría el lugar en perfecto estado. Pero allí en mitad del torio a alta temperatura regado por todas partes se encontraba el cristal que debía rescatar, aquella pequeña pieza de tecnología debía mantenerse alejada de los ojos de la Inquisición.

Flotó hasta el cristal y cada vez que una gota de Torio tocaba su traje podía sentir el intenso calor, el traje lo protegía tanto del calor como de la radiación, pero de igual manera la temperatura era insoportable, lo peor fue cuando tuvo que tomar el cristal con sus manos, había escuchado decir que aquello era caliente, pero esto era toda una nueva definición de calor, incluso cuando sus guantes de aerogel lo aislaban enormemente, sostener aquel cristal era doloroso. Lo colocó en un contenedor y esperó que aguantara, su misión allí estaba terminada, ahora debía regresar a su caza.


Louis despertó a causa de otro choque ¿otro? Era vagamente consciente que había estado chocando con…

Abrió los ojos para encontrarse rodeado de los restos de las naves enemigas, también tenía un tremendo manchón de sangre cubriendo la mitad del visor, ¿qué tan idiota había que ser para no darse cuenta que si la primera vez les había funcionado era evidente que volverían a aplicar la misma táctica otra vez? Se había salvado porque se estaba moviendo mas rápido que el grueso de la explosión.  Pero entre la sangre y las ruinas de las naves enemigas a lo lejos vio aproximarse a la otra formación enemiga. Venían a cobrar su presa.

Le dio un tirón a los controles y comprobó lo peor, iba a la deriva chocando inútilmente con cuanto se le atravesaba. Programó a los nanites para que hicieran un chequeo de los sistemas de control de la nave, resultó que no era nada grave, estaba perdiendo torio y los sistemas del reactor se habían apagado para prevenir un daño mayor, pero en estos momentos lo que menos le interesaba era mantener el buen estado de su reactor, lo reactivó y comenzó a acelerar nuevamente.

—Diana, Sheila ¿están listas para recibirme? —Pudo ver como la flota de la Inquisición desplegaba nuevos drones caza-bombarderos, y algo mas, ¿qué era aquello?

—¡Louis estás vivo! —La voz de Diana era puro gozo.

—Por supuesto que estoy vivo, ¿acaso pensaste que bastaría con una decena de reactores nucleares explotando para acabar conmigo? —Pero no pudo evitar un nuevo golpe de tos que regó aún mas sangre sobre su visor— ¿están listas para recibirme? —aceleró su caza a cuanto se lo permitió su dañado reactor.

—Estamos listos, estamos ubicando tu dirección e intentamos emparejarnos a tu velocidad.

Pero entonces la transmisión de Diana fue interrumpida.

—Atención Louis Rackham, soy el Paladín Ferdinando Treviño, he sido encargado con la sagrada tarea de acabar con tu vida, intentar escapar es inútil, tu machacada nave no puede compararse con la velocidad de este caza Darius IV, prepárate para morir de una forma dolorosa.

Esa era la misteriosa forma que Louis veía aproximarse a toda velocidad ya muy por delante de los drones; aceleró aún mas, su golpeado cuerpo tenía dificultades respirando, pero si no corría ahora quizá no volvería a respirar nunca.

Los disparos de Treviño y su Darius IV no se hicieron esperar, Louis intentaba evadir pero la nave le respondía pobremente, o quizá era él mismo cuyos reflejos estaban apagados, su única oportunidad era continuar acelerando; la nave se sacudía con los disparos, se hacía evidente que no resistiría mucho mas, era el momento de realizar su truco.

—Diana, espero que realmente estén preparadas para recibirme.

—¡Vamos en tu ayuda!

En el último instante antes de que su nave fuese destruida Louis dio un giro y se expulsó del aparato, no activó los propulsores del traje ni nada por el estilo, simplemente se tomó las piernas con los brazos e intentó imitar a una pieza de su caza destruido tan bien como pudo. Ante sus ojos el gigante gaseoso se extendía cubriendo todo su campo visual.

«Si Diana y Sheila no me atrapan creo que no podría pedir una tumba mas hermosa.«

Los Cielos de Júpiter continuará este Lúnes 31 de Marzo de 2014

Esta nueva edición será el 6 de Marzo de 2019.

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Lobo7922

Creador de La Cueva del Lobo. Desde muy joven me sentí fascinado por la Ciencia Ficción y la Fantasía en todas sus vertientes, bien sea en literatura, videojuegos, cómics, cine, etc. Por eso es que he dedicado este blog a la creación y promoción de esos dos géneros en todas sus formas.

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