Casi terminando el concurso, llega un nuevo participante, Felipe Rivero, con una historia ambientada en un lejano planeta.

Space Soldier

Legiones Malditas

El desierto rojizo de Arlan, inhóspito y hermoso desierto que cubre el planeta Arlenis, siempre ante mis ojos pero por alguna extraña razón nunca me canso de verlo.

Bueno es mi obligación observar este desierto, debido a que es mi trabajo como soldado de las legiones malditas, hombres caídos en desgracia que se les dio la oportunidad de redimirse colonizando y resguardando los planetas más lejanos y desconocidos del imperio humano para expandir sus dominios. A su vez una buena forma de utilizar productivamente a las personas indeseables (criminales, clones y gente que sabe demasiado).

Mientras recuerdo mi pecado- ser el amor de una hija de un político ya comprometida en una negociación política- dibujo el desierto de Arlan agregándole: personajes, naves edificios, ciudades enteras en donde las arenas rojizas gobiernan.

¡Soldado Artyom!

Se escucho de improviso la voz del Jefe de mí puesto de vigilancia y dijo:

-Soldado Artyom dejar de dormir despierto y dígame que novedades hay en su sector designado.

A lo que respondí con rapidez:

– Mi teniente Uliz, hoy no ha habido novedades, todo ha estado muy tranquilo. No se han seguido detectando las anomalías en las comunicaciones que hubo en los días pasados.

A lo que el teniente Uliz responde:

-mmm… inquietante, se que esas anomalías no son al azar, algo está ocurriendo y mientras más pronto lo sepamos mejor, ya envié informes a la junta de oficiales en Arlan central…. Y los muy hijos de puta solo ordenaron que recolectáramos más datos y esperáramos mas instrucciones. Bueno ese el destino de un legionario maldito ser carne cañón e ignorado.

Al ver que el teniente Uliz se retiraba no pude evitar recordar que su caída en desgracia fue estafar a la persona equivocada. Continúe analizando esas anomalías en las comunicaciones: ¿Qué las provoco? ¿Qué mensaje traían? ¿Quiénes están detrás? Pero como legionario ignorado continúe con mi guardia, imaginándome pintorescos paisajes en el desierto de Arlan.

Después de que termino mi turno de guardia fui al comedor, ahí estaban 20 de los 35 legionarios e acuartelados en este puesto de vigilancia -vigilando la nada- que forma parte del muro que protege a Arlan Central.

Yo imagino que los otros 15 estarán en sus deberes: limpieza del puesto, mantenimientos de los vehículos y droides, y el resto en el puesto de vigilancia. Llegó al stand donde el soldado Koslov con su calva está sirviendo la comida, y demostrando que el teniente Uliz tiene un sentido de humor muy negro debido a que Koslov cayó en desgracia por haber envenenado la comida de su esposa.

Me siento en mi mesa y veo venir a mis eternos compañeros de mesa, el soldado Hung, el soldado Aetius y el soldado Reshi.

Hung siempre me ha parecido extraño, de físico es delgado, alto, moreno y de ojos achinados, siempre habla de la civilización humana y su expansión del espacio pero nunca de su pasado. Aetius “el caballo negro”-En verdad es moreno, pero le decimos así porque cuando llego su novata fue correr desnudo por el desierto y avergonzó a muchos a su vez el teniente Uliz dijo: ”es así por sus genes negros, todos los negros lo tienen grande, es un caballo negro”, y quedo bautizado así-, es el tipo de persona que puedes dejar abandonada en un desierto tan inhóspito como el de Arlan y a las horas lo podrás encontrar perfectamente asando carne, bebiendo café con leche y jugando un videojuego programado por él y reproduciéndolo en un Nintendo de coco. Y finalmente Reshi, el poeta, pintor y músico, un chico muy delgado y muy blanco, él es tan cercano como incomprendido.

Llego Hung comentando mientras él y los demás se acomodan en la mesa:

-Artyom, estaba preguntando a los muchachos ¿Por qué hubo ese desenfreno en aumentar la natalidad después de que la humanidad descubrió como viajar por el espacio? ¿Por qué mantenemos ambas tecnologías para viajar, esas la de mover el espacio y los de túneles de gusano? ¿Por qué no solo usar una?

A lo que Aetius responde:

– Bueno las autoridades abolieron el aborto, permitieron la clonación sin control y promovieron 4 hijos por familia para poblar el espacio ya que cada planeta habitable o planeta con recursos minerales que valiera la pena explotar era un nuevo bote salvavidas para la exhaustos planetas del sistema madre, La Tierra, Venus y Martian -Marte!!! Corregí yo-, si eso, Marte estaban sobreexplotados.

Además la verdad con lo experimental que eran los viajes espaciales en esa época seguro pensaron que la mitad de esas personas iban a morir.

Y Reshi interviene:

– Pero cual fue el resultado, ahora un vasto conjunto de planetas colonizados por humanos en los cuales en algunos son teocracias, otras monarquías, ducados, repúblicas, consorcios empresariales y dictaduras en sus distintas versiones. Me sorprende como tantos gobiernos se pusieron de acuerdo para crear la federación.

A lo que respondo:

– EL comercio. Permitir el intercambio de bienes, tecnologías y servicios, beneficios para todos. Además tener un ejército central federado que se encargue de mantener el “status quo” entre tantos gobiernos y facciones es una bendición tanto para gobernantes como los consorcios, en total no solo se impide que se peleen entre ellos sino que rara vez permite que haya revueltas.

Bueno ¿Y el de los viajes porque solo se utiliza una forma, porque ambas? Dijo Hung.

Y Aetius, responde:

-Porque ambos se complementan, mover el espacio permite viajar extremadamente rápido pero a naves pequeñas o pequeñas flotas, mientras mayor masa mas fricción se genera sobre las naves que viajen moviendo el espacio y pueden generar resultados nada deseables, por eso solo se utiliza para reabastecer puesto de colonización en base los bordes del imperio humano, viajes de lujo, movimientos de gente importante: desde políticos, empresarios y militares de alto rango.

En cambio con los túneles de gusano, puedes mover flotas y naves de proporciones enormes pero es realmente costosa porque se necesita una cantidad energía inimaginable por eso solo se utiliza para el movimiento de las flotas militares o las comerciales.

También hay que tomar en cuenta que para poder usar los túneles de gusano hay que saber el punto inicial y punto final, en nuestro caso puertos que permitan indicar cuál es el punto inicial y el punto final, en cambio moviendo el espacio no se necesita saber de antemano el punto final. Por eso la técnica de mover el espacio se usa para poder enviar naves a instalar los puertos que indicaran los puntos del túnel de gusano.

Mientras escuchaba a Aetius se me vino la cabeza los de las anomalías en las comunicaciones por lo cual decidí cambiar el tema y pregunte:

– Muchachos, perdón la interrupción pero que piensan de las anomalías, ¿Qué habrán tras ellas?

Aetius me mira y dice:

– Lo más probable es que sean producto de las tormentas de Arlan, esas tormentas de arena tan brutales que se combinan con terribles tormentas eléctricas. Quizás las ondas eléctricas produzcan señales de radio y como Arlan se caracteriza por ser tan esotérico.

Hung mientras disfrutaba de su arroz pundi con carne de lagarto de desierto e hizo gestos con su cara de que estaba de acuerdo con Aetius.

Pero en ese momento Reshi dejo de comer, cerró los ojos por un minuto y cuando los abrió, intervino:

– No creo que las anomalías sean por las tormentas de Arlan, yo creo que detrás de esas anomalías hay otras razones, pero son hipótesis sin fundamentos.

“Pero dilas, Reshi. Realmente me dan mala espina esas anomalías”. Tuve que decir

Y Reshi continúo:

-Desde que se colonizo Arlenis siempre ha tenido leyendas y sucesos de carácter esotérico, los primeros colonizadores o mejor dicho exploradores que pisaron pie en este planeta y pudieron sobrevivir narraban el hallazgo de ruinas, templos y muchos jeroglíficos que contaban la historia de una antigua civilización que era muy avanzada y a su vez muy religiosa llamada “Ganzit”. Ellos existieron cuando Arlenis era un planeta verde y azul.

Pero ya va, interrumpió Aetius diciendo: “Si aquí en este planeta desierto hay decenas de miles años sin agua, sin llover”.

Pero Reshi continúo sin prestar atención a lo que dijo Aetius:

– Esta civilización soñaba con encontrarse con sus Dioses, y por lo que se ha logrado recuperar y entender de sus artefactos hubo un punto en que habían encontrado la forma de cómo reunirse con sus deidades pero en ese punto en la historia dejaron de existir o por lo menos no se encontraron más ruinas o escritos después de ese punto. Y también de ese punto fue que Arlenis se convirtió en un planeta desierto.

Con el tiempo los sobrevivientes de los colonizadores, varios de ellos, empezaron a predicar esa vieja religión y se volvieron vagabundos recorriendo planetas reclutando nuevos creyentes. Y los descendientes de eso creyentes son esos nómadas y vagos que en estos meses anteriores se han embarcado a viajes suicidas y si sentido a las partes inhóspitas del planeta.

Hung, con cara de incrédulo, interviene:

Pero una cosa, pero ¿donde están esas ruinas? ¿Dónde están esas historias? ¿Lo inventaste, Reshi?

Reshi sin inmutarse contestó:

– Esas historias están en biblioteca pero no en los libros de historias sino los de leyenda, esos que nadie nunca lee. Las ruinas están en las zonas inhóspitas, escondidas en los mares de arena y también los archipiélagos de roca que dividen las arenas. Pero como dije anteriormente, solo los primeros colonizadores fueron lo que exploraron las zonas inhóspitas. Con el tiempo con la llegada de mas colonizadores y después de la anexión a la federación humana la gente se decanto por la meseta Arlakeen que debido a su altura por encima de los mares de arena no se ve afectada por las tormentas y se creó Ciudad Central

Nunca se han preguntado porque las primeras generaciones de colonos se pusieron a crear este muro alrededor de Arlakeen, eso es lo que me preocupa.

Hung interviene con una expresión de escepticismo:

– Bueno yo pensé que el muro era tan solo para controlar contrabando y para tirar al olvidado a legionarios malditos y que se pudran aquí hasta que se produzca a una rebelión en alguna parte o que se necesite colonizar algún asteroide o planeta de mala muerte.

Pero Reshi con su indiferencia innata siguió con su relato:

– Los colonos registraban y curioseaban cuanta ruina que encontraban con más ganas de saquear que preservar las reliquias alienígenas. Como es de esperarse en los saqueos muchos encontraron la muerte. Lo más normal era que se perdieran en el desierto y murieran de sed. Pero lo aterrador fue que algunos colonos encontrados medio muertos y completamente locos narraban que en las ruinas encontraron cámaras que contenían cuerpos de “gigantes”, no podían acceder a las cámaras por eso por el momento no pudieron describirlos entonces continuaban saqueando las antiguas ruinas y después montaban campamentos para decidir si regresaban a las base de colonización o ver si saqueaban otras ruinas pero siempre se encontraban con la peculiaridad de que no podían comunicarse ni con la base o con otros colonos porque había extrañas “anomalías” en las comunicaciones.

Y en el momento menos inesperado los colonos se daban cuenta que estaban siendo vigilados y rodeados por gigantes de cabellos largos y blancos, de armaduras color crema fácil de confundir con el color del desierto y los más tenebroso pero espectacular eran los ojos de los gigantes, parecían rubíes, algunos eran azules, otros rojos y otros verdes. Pero lo peor era lo que venía, después de quedar hipnotizados los colonos, los gigantes se lanzaban con toda su furia haciendo horribles matanzas, desmembrando y comiendo vivos a los colonos. Algunos colonos eran golpeados y mientras todavía seguían vivos eran transformados en especies de cyborgs zombies y empezaban a diezmar a sus compañeros de saqueo.

Al final los que lograban sobrevivir, huían y vagaban por el desierto para morir de sed o ser rescatados. Con sus extrañas historias eran tratados como locos pero llego el momento que fueron tanto y tan obstinados en sus advertencias que persuadieron a los primeros administradores de Ciudad Central de construir un muro a su alrededor. Y ese muro es el que nosotros cuidamos.

Hung con cara de escepticismo intervino:

-Reshi, tú y tus cuentos, el muro solo lo crearon fue porque en los océanos de arena es utilizado por contrabandistas y mafiosos para sus actividades criminales y también para tirar legiones malditos a que se pudran.

Aetius, viendo como el ambiente se puso tenso, cambio el tema de forma magistral hablando sobre los problemas que tenían los drones y como lograba mantener el parque en funcionamiento haciendo milagros en los suministros y experimentos con todo el material reutilizable de la base, haciendo arreglos “endógenos” como dice el.

Después de la comida cada quien se dirigió a hacer sus respectiva tareas. Como yo estaba en descanso debido a que cumplí mi turno de 8 horas de vigilancia fui al gimnasio de la base y me dedique hacer mi rutina. Mientras hacia mi rutina solo pensaba en mi planeta natal Ladan. Un gran planeta azul lleno de archipiélagos cubiertos de montañas grises y praderas verdes, mis únicas preocupaciones en mi vida era cuidar cabras y roedores Zahir. Y en las noches colaborar con el taller mecánico de mi Tío, Hasta el día en que caí en desgracia.

Después de ejercitarme y asearme, pase por los corredores de la base hasta los dormitorios. Así pude ver la típica vida de la base. La mayoría de la tropa esta en sus actividades designadas mientras lo que están en descanso están jugando ajedrez y otros tipos de juegos de mesa, otros están el gimnasio. Y la gran mayoría en la actividad favorita de los soldados: viendo porno.

Llegue a mí habitación me acosté y lentamente empecé a dormirme con la duda de en mi cabeza: ¿Tormentas eléctricas? Ó ¿Monstruos ancestrales? , ese Reshi siempre sale con algo raro y esotérico. Y al final me dormí…

AL día siguiente me levante, me aliste en 20 minutos y fui directo al modulo de vigilancia mientras iba comiendo mi pequeño desayuno. Al entrar vi que el soldado Curen, estaba de guardia y al verme se levanto y vino a mí a darme su reporte y entregar el turno, yo sin evitar verle con desprecio le escuche:

-Soldado Artyom, durante mi guardia se volvieron a detectar las anomalías pero desaparecieron cuando una tormenta de arena que se dirigía al este de la base cambio su curso hacia aquí, y de hecho esa tormenta nos está golpeando en este momento.

A lo que respondí, con desprecio involuntario: Bien entonces empezare a preparar los informes y mantendré los sensores listos para analizar la tormenta.

EL soldado Curen hizo el saludo correspondiente, me miro con una mirada de rabia y resignación y se fue. En cierta forma puedo entender su mirada ya está acostumbrado que a donde vaya va hacer tratado con desprecio porque su caída en desgracia fue haber violado a un pobre niño.

Empecé mi guardia y me puse a actualizar informes, verificar la transmisión de datos de los sensores y escuchar transmisiones de radio, sin darme cuenta, había pasado un buen rato. En un momento empecé a escuchar como aruñaban las cubiertas blindadas que protegían las ventanas de mi modulo vigilancia, seguro Curen mando al sistema a que las cubiertas se cerraran para proteger las ventanas de la tormentas de arenas pero mientras escuchaba esos ruidos de arañazos en las cubiertas me quede atónito.

¿Qué clase de criatura pueden arañar una cubierta blindada que esta casi 7 metros por encima del piso?

Después de reaccionar de mi shock accioné los comandos para que las cubiertas se abrieran sin importar que hubiera afuera. A su vez tenía preparado los comandos para activar las alarmas y los sistemas de defensa automática. Pero al abrirse las cubiertas los arañazos cesaron y no se podía ver casi nada excepto las arenas moviéndose por el aire a una velocidad increíble. Me acerque a la ventana y trate de ver todo el paisaje pero no podía ver más de medio metro de la ventana, mire los sensores pero nada era detectado. En ese momento me senté y pensé que seguro eran alucinaciones mías por culpa de los cuentos de Reshi.

Mientras trataba de relajarme empecé a sentirme observado y levante la vista y vi dos ojos de un verde oscuro y cristalizado que me miraban por la ventana. Solo pude ver su cara, era como una especie de casco de huesos y cabellos blancos y no podía distinguir si tenía boca o no. Solo quede bajo el hechizo de esos ojos que demostraban vacio pero a la vez el terror absoluto. Al final solo vi un vacio negro y quede inconsciente.

Al rato recupere la conciencia pero me di cuenta que estaba en enfermería y veo enfrente de mí al Teniente Uliz y empieza a interrogarme sin respiro:

-Artyom, ¿Que te paso? ¿Por qué estabas gritando como loco? Con que te drogaste que te encontramos inconsciente.

A lo que medio consciente respondí:

– Mi teniente Uliz la verdad vi una extraña criatura por la ventana, estaba arañando la cubierta blindada. Y no sé, la criatura me hipnotizo tenía unos ojos verdes vidriosos, solo pude sentir terror en sus ojos.

Y el teniente Uliz hizo una cara de que no le convencía lo que dije, y respondió:

-Hijo deja las drogas para tus momentos de descanso no para cuando estas de guardia.

Y se retiro.

Paso el rato, mientras yo reflexionaba sobre lo sucedido, también recordaba mi viejo hogar, tan lejano pero tan extraño al tiempo que me adormecía de nuevo. Pero en ese momento empezaron a sonar todas las alarmas de la base y se escuchaban explosiones.

A los pocos minutos entra el enfermero que me atendía y me pregunta:

– Artyom, ¿Te encuentras bien?

A lo que respondo: solo mareado.

Y el enfermero me dice: Bueno entonces levántate y vamos a la armería la base está siendo atacada por criaturas alienígenas totalmente desconocidas, vamos!

En ese momento me levante y salí corriendo con él hacia la armería. Mientras corríamos se podía escuchar las detonaciones, parecía que si hubiera desatado una guerra total. Por lo que escuchaba todos los sistemas automáticos estaban activados disparando y lanzado todo lo que tenían.

Cuando estábamos a varios metros de la armería se escucho por los parlantes la voz del Teniente Uliz informando: Soldados todos los que ya estén armados diríjanse inmediatamente al hangar de vehículos, los alienígenas hicieron una brecha en la pared y están penetrando a la base.

Ahí realmente quede petrificado que clase de tecnología pues abrir un hueco en una pared blindada Mk3, apenas armas anti búnkeres pueden hacerlo pero destruyendo la base.

Cuando llegue a la armería junto con el enfermero y otro soldado que por sus fachas estaba en la cocina nos encontramos con Koslov que estaba repartiendo las armaduras y las armas e informándonos de la situación:

– Señores, tomen sus armas y diríjanse al hangar de vehículos, estas criaturas son totalmente desconocidas y por lo visto nuestras armas a penas hacen efectos. Por ello dispárenles a las coyunturas de sus cuerpos, a sus cuellos y ojos. Y resistan todo lo que puedan porque el rescate no llegara rápido y no tenemos capsulas de escape funcionales. Suerte muchachos.

Después de escuchar la nada alentadora información de Koslov y mi armadura de metal líquido se ajustaba a todo mi cuerpo, solo podía pensar en mi hogar. Recibí un golpecito en el hombro por parte de unos de los soldados que estaba conmigo y corrimos al hangar y lo que vimos, Dios lo que vimos.

Criaturas color crema y de cabellos blanco estaba descuartizando y comiéndose a los pobres soldados que estaban ahí, en ese momento llenos de furias empezamos disparar con todo los que teníamos aprovechando que estábamos en ventaja por estar en un andamio por encima de ellos. Y para nuestra sorpresa y horror nos dimos cuentas que nuestras armas apenas hacían efecto, cuando mucho le hacíamos rasguños. Las criaturas devolvieron el fuego, sus armas lanzaban unos golpes de energía que hizo que el andamio temblara y empezara a ceder.

Debido a eso retrocedimos sin dejar de disparar y tomamos posiciones en los andamios alrededor mientras las criaturas devolvían el fuego.

Desde mi punto de ataque pude ver como por una puerta lateral del hangar un soldado entro y corriendo hacia donde estaba un vehículo con las puertas abiertas al cual entro. Rápidamente ingreso a la torreta y empezó a disparar el cañón de pulso de laser. Por un momento sentí alivio al ver que caían producto de los disparos del cañon pero ese alivio se desvaneció al ver que se levantaban de nuevo. Nuestros disparos cuando los golpeaban eran como arañazos o pellizcos apenas, el cañón de pulso era apenas como un golpe hecho por un puño, ¿Qué clase de criaturas son?

Para mi horror vi como una criatura como de 3metros estaba apareciendo de la nada al lado del tanqueta donde estaba el soldado disparando, la criatura con un martillo gigantesco empezó a golpear y despedazar la tanqueta y por la radio se pudo escuchar los gritos de dolor del soldado y al cabo de unos segundos su gritos quedaron en silencio. Al momento vimos unas especies de arañas color cremas entrar dentro del vehículo y salir con partes del cuerpo del soldado, no puedo creer los horrores que estoy viendo.

Escucho un grito a mi lado, y cuando volteo, veo que es Curen el que grita y como es arrastrado por las arañas y de súbito lanzado al piso del hangar donde las criaturas alienígenas se abalanzan hacia él. Veo alrededor y veo que las arañas viene a por mí, me tiene rodeado pero detrás mío esta la puerta por la cual mis compañeros y yo entramos. Acto seguido salgo del hangar, cierro la puertas, retrocedo unos pasos y espero con mi rifle preparado para dispararle a cualquier cosa que intente cruzar la puerta del hangar.

Mientras estoy a la espera de ver qué pasa, escucho por la radio como los demás que quedaron adentro van cayendo uno a uno lanzando gritos desesperados y pidiendo auxilio. En pocos minutos el silencio reinó.

Por la radio escuche al teniente Uliz ordenar que todas las tropas restantes llenáramos de minas y explosivos todos los pasillos que dieran hacia el hangar, sellar las puertas y reunirnos en los pasillos y corredores que dieran al centro de comunicaciones y al comedor.

Los pasillos se hacían eternos mientras corría por ellos, en cuando y cuando me dedicaba a plantar minas en las puertas e intersecciones. Después de tanto correr vi que a lo lejos a Koslov con otros soldados sellando una puerta, inmediatamente grité y le dije que me esperaran, al cruzar terminaron de sellar y Koslov dijo que teníamos que ir inmediatamente al pasillo para llegar a la sala que sirve de enlace entre el comedor, gimnasio, sala de comunicaciones y el helipuertos. Ahí debemos formas las defensas y rogar que podamos aguantar el tiempo suficiente mientras llega el rescate.

Ya armadas las defensas en la sala, la mayoría pequeños muros hechos de mesas y sillas, no podía dejar de pensar por mis amigos: Aetius, Hung y Reshi, ¿dónde estarán? Al fondo se podían escuchar como los sonidos de los cañones externos iban disminuyendo y como esas criaturas y estaba destrozando la base. Se podía escuchar metal retorciéndose y la explosiones de las minas y explosivos que dejamos atrás. Con la tensión subiendo a cada minuto me acerque a Koslov y le pregunte sobre mis amigos, con poca paciencia me dijo:

-ellos fueron designados a resguardar el comedor ya que las criaturas hicieron una abertura por ahí, Aetius con su ingenios y unos pocos drones de batalla lograron hacer un cuello de botella por el cual han logrado castigar y detener esos alienígenas, de resto no se mas nada. Solo que el teniente Uliz está desesperado pidiendo auxilio y enviando toda la información pertinente a Ciudad Central.

Ya sabiendo que mis amigos están “bien”, solo pude dedicarme en pesar a mi hogar, mi familia, la chica que amo, mientras espero la muerte segura en esta base maldita en un planeta alejado y sin importancia.

De repente suena una enorme explosión y el piso tiembla. Cuando vemos una criatura de ojos azules y gorda se abre paso a través del piso. Y un sin número de arañas también empezaron abrirse paso por el piso. Todos nosotros quedamos paralizados al ver este espectáculo horrendo que se avecinaba sobre nosotros. El único que reacciono fue Koslov gritando: ¡Malditos monos, Si quieren vivir empiecen a disparar¡ No dejen ninguno de estos malditos vivos.

Y así empezamos a disparar aunque apenas si le podíamos hacer algo, disparamos porque era lo único que podíamos hacer además de morir. Mientras disparábamos y retrocedíamos, veía como cada uno de mis compañeros caía y era despedazado por estas abominaciones.

Aunque disparábamos con todo lo que teníamos, íbamos cayendo uno a uno mientras nos hacían retroceder a nuestra última línea de defensa que era el mostrador que separaba el pasillo del comedor y el los pasillo que levan al helipuerto y sala de comunicaciones.

Solo quedábamos: Koslov, Martínez y yo. Seguimos disparando cuando veo que la criatura gorda de ojos azules se levanta como una especie de cañón y nos dispara. Lo siguiente que veo es que estamos volando por los aires los tres.

Yo volé varios metros hacia atrás y choque duramente contra una pared y caí al suelo, así pude observar como mi armadura se estaba desfragmentado y vi mi sangre correr por mi cuerpo hacia el piso.

Desde mi posición pude ver como esa criatura grotesca tomo a Koslov y con una especie de lanza de hueso atravesó a Koslov dejándole un agujero que atravesaba todo su torso y después lo soltó y dejo que cayera al piso como si fuera un muñeco de trapo.

A continuación hizo lo mismo con Martínez excepto que empezó a despedazarlo mientras comía sus órganos. Cuando ya no me cabía mas horror en mi, vi algo espeluznante.

Vi como atravesó de las troneras del suelo emergía Curen. Pero no era Curen, es el cuerpo de Curen. Pude notar que faltaba la mitad de su cara y podía verse su cráneo, y en su cráneo se podía ver una especie de gusanos moviéndose. Su brazo izquierdo fue sustituido por una especie de hueso con tiras blancas y unas pinzas al final. Y una de sus piernas se podía ver que estaba desgarrada y de nuevo esos gusanos recorriéndolo.

EL zombi de Curen se movió hacia el cuerpo de Koslov, acto seguido, se desgarro su pantalón y con su miembro erecto empezó a penetrar el cuerpo de Koslov en el agujero que tenia la espalda. Aquí me di cuenta que sin duda el infierno había caído sobre nosotros, y no iba a permitir que me tomara. Tome mi pistola y me iba disparar en la cabeza y justo cuando lo iba hacer dos misiles volaron sobre mí. Uno impacto en la criatura que lanzo un rugido mas de furia que de dolor y el otro misil impacto donde estaba el zombi de curen despedazándolo. Entonces siento que me levantan por los brazos y para mi sorpresa y alegría. Era Reshi junto con Hung y pude observa a Aetius que venía de camino mientras disparaba ráfagas desde su rifle.

¿Se encuentra bien Artyom?, pregunto Hung.

Reshi dijo: Esta herido y en shock, hay que llevárnoslo rápido para atenderlo.

Al dejar la sala y entrar al corredor que nos llevaban a la sala de comunicaciones y al helipuerto. Aetius se puso a cerrar la puerta y empezó a decirnos:

-Muchachos voy a colocar una mina AT aquí, sin duda, si pasan por aquí los malditos sufrirán. Tenemos que ir al helipuerto, inmediatamente.

Pero hung interrumpió y dijo:

Pero porque no vamos a la sala de comunicaciones para reunirnos con el teniente Uliz y demás soldados.

Aetius con cara de resignación dijo:

Es que ya fueron sobrepasados y lo más probable es que estén muertos. Tenemos que ir al helipuerto y utilizar las capsulas de escape.

Pero Aetius, ¿No era que no servían?, pregunto Reshi.

Aetius respondió:

La verdad de las 10 capsulas solo sirve una. El Teniente Uliz me prohibió decirlo a temor de que dejáramos la defensa de la base y empezáramos a matarnos entre nosotros para escapar de aquí.

¡Bueno, vamos ya, tenemos poco tiempo! dijo Hung.

Llegamos a la sala del helipuerto y Aetius empezó a preparar la capsula de escape mientras Hung monto guardia y Reshi me atendía.

Listo muchachos ya esta lista la capsula vayan pasando… De repente Aetius callo. Y escuche a Hung disparar. Cuando vi fue que la grotesca criatura gorda que se comió a Martínez estaba en la sala de helipuertos a tan solo 20 metros de nosotros.

Aetius empezó a disparar también mientras Reshi me arrastraba hacia la capsula. Pero pude ver como la criatura levantaba su cañón y nos disparo y Reshi rápidamente tomo un escudo blindado y para protegerse y protegerme. A pesar del escudo fuimos fuertemente golpeados, sentí de nuevo volar por los aires y no pude ver más nada. Todo se torno oscuro y vacio. De nuevo el vacio reino en mi mente.

Fin.

Autor Felipe Rivero.

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