La princesa y el sapo, versión McFarlane

Sapo: Hey, ¿cómo te va?
Princesa: ¡Oh Por Dios! ¿Acabas de hablar?
Sapo: Si, lo hice.
Princesa: ¿Eres tú uno de esos sapos que se convierte en un principe si te beso?
Sapo: ¿Por qué no me besas y descubres por ti misma?

Después del beso

Princesa: Todavía eres un sapo…
Sapo: También tienes que deslizar una mano por debajo de mi y ligeramente tocar la parte inferior de mi pene.
Princesa: ¿Qué?
Sapo: Tienes que meter una mano debajo de mi y…
Princesa: No, no, yo escuché lo que dijiste, es solo que, yo nunca leí esa parte.
Sapo: Bueno, pues lo sabes ahora.
Princesa: Ligeramente tocar…
Sapo: La parte inferior de mi pene.
Princesa: Ok…

Después de “ligeramente tocar al sapo”

Princesa: No pasa nada.
Sapo: ¿Qué quieres decir?
Princesa: No te estás convirtiendo en un principe.
Sapo: No soy un principe.
Princesa: Pero tu me dijiste que eras.
Sapo: No lo hice.
Princesa: Si lo hiciste.
Sapo: No, yo no lo dije, tu dijiste que yo lo era y yo no me tomé la molestia de corregirte.
Princesa: ¿Y entonces? ¿Qué eres tu?
Sapo: Yo soy un Sapo que quiere tener una erección. Misión cumplida, muchas gracias.
Princesa: Eres un enfermo pervertido
Sapo: ¿Si? Pues ya tengo mi erección, o sea jackpot para mi, tu pierdes.
Princesa: Eres un bastardo.
Sapo: Vete entonces.

La Princesa se va molesta y llega otra Princesa

Sapo: Hey ¿cómo estás?
Princesa 2: Un principe sapo, ¿se supone que debo besarte?
Sapo: No, de hecho tienes que (esta parte no la traduzco XD)

Comparte este artículo con tus amigos

Lobo7922

Creador de La Cueva del Lobo. Desde muy joven me sentí fascinado por la Ciencia Ficción y la Fantasía en todas sus vertientes, bien sea en literatura, videojuegos, cómics, cine, etc. Por eso es que he dedicado este blog a la creación y promoción de esos dos géneros en todas sus formas.

Deja tu comentario