Me encuentro afuera del salón de clases esperando a que salga mi hijo, y mientras tanto disfruto escuchando a un grupo de estudiantes quienes ensayan una hermosa pieza, cerca de donde estoy.
Me encuentro rodeado de cultura musical, me encanta la idea de que un día, mi hijo, también será como estos muchachos, capaz de interpretar las obras mas complejas de los grandes maestros.
De pronto los jóvenes terminan su ensayo, se levantan, y una de ellos dice:
– No joda ‘toy ostin’á des’ta mielda ‘amonoj pa’ la casa pa’ escucha una música e velda’, un regaetton, una mielda guena.
Que manera de destruirle las esperanzas a uno…

Comparte este artículo con tus amigos