Ayer se estrenó The Strain (La Cepa) una serie de televisión basada en las novelas y cómics del mismo nombre con la autoría de Guillermo del Toro.

La historia de esta serie intenta darle algo de seriedad al clásico mito del vampiro e introducir la epidemiología a la ecuación con resultados mezclados:

The Strain sufre de los mismos errores o clichés clásicos de todas las historias de terror, los protagonistas que en el peor momento posible deciden separarse, el experto en un campo que comete una soberana burrada, y en general la estupidez humana destaca a la máxima potencia.

Y aunque en la mayoría de las historias de terror el público está dispuesto a pasar esos detalles por encima, yo creo que en este caso esos clichés dañan el objetivo de la trama. Se supone que en The Strain el objetivo es introducir el concepto de la epidemiología al concepto del vampirismo, pero tengo que ser sincero y decir que se ha hecho de forma bastante chapucera. Si los epidemiologos cometieran el 10% de los errores que vemos cometer a los protagonistas de The Strain, ya estaríamos muertos todos de las mas estúpidas enfermedades.

Por supuesto yo no soy fanático del género del terror, pero pienso que cualquier persona con tres dedos de frente tendrá dificultades tragándose todos los errores que comenten estos supuestos expertos.

En general me gustó este primer capítulo, pero hubieron varios momentos que me llevé las manos a la frente y meneé tristemente la cabeza.

Spoilers

The Strain Monster

 

Desde el comienzo de la historia lo vemos con la aeromoza que escucha el llamado desesperado de su compañero casi llorando por el teléfono, pero entonces decide que no hay apuro, y se pone a discutir y conversar con los pasajeros, como si en realidad no estuviera pasando nada.

Cuando finalmente llega comete otra estupidez, escucha que hay algo sospechoso en la área de carga y lo único que se le ocurre es abrir la compuerta…

Pero en fin, digamos que no se le ocurrió que podían ser unos terroristas, o un animal salvaje, ok, digamos que le pasamos esta.

Pero luego vienen los doctores, los supuestos epidemiólogos quienes supuestamente viven y mueren por su trabajo, y a quienes ante una mortandad de mas de doscientas personas sin ninguna causa aparente, no se les ocurre nada mejor que trabajar cada uno solo por su lado…

Por si eso fuera poco posteriormente se consiguen con el urna, el objeto mas sospechoso con el que se han topado durante la investigación, y no se les ocurre nada mejor que abrirla y exponerse a sus contenidos sin ninguna protección…

Lo mas gracioso es que después que los protagonistas hasta tocan el contenido de la urna con sus manos, entonces sí la sellan.

Y bueno, no continúo porque creo que a partir de ese punto creo que dejé de tomarme el capítulo en serio.

¿Qué les pareció a ustedes? ¿Consideran que esos errores son pasables? ¿Están esperando el siguiente capítulo?

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