En los comienzos de la civilización, solíamos pensar que el Sol giraba en torno a la Tierra, y desde el punto de vista de la gente de aquellos tiempos, esto tenía toda la lógica.

Sin embargo a medida que fuimos acumulando mayores conocimientos de nuestro entorno, cuando nuestras herramientas para estudiar nuestro mundo fueron mejorando; comenzamos a comprender que nuestro mundo no era el centro del universo.

La Tierra es solo uno de los muchos planetas que giran en torno al Sol.

El Sol es apenas una estrella entre las millones de estrella de la Vía Láctea.

La Vía Láctea es tan solo una de las infinitas galaxias que forman parte del Universo.

Incluso hoy nos planteamos la posibilidad de que este Universo sea apenas uno entre muchos.

En ocasiones me pregunto si podemos trasladar este “principio de mediocridad” del punto de vista de nuestra sociedad a una visión mas personal y aplicarlo a nuestras propias creencias.

A veces vemos personas que tienen ideas como: “Mi país es el mejor país del mundo porque yo nací aquí.” Pero imagino que son personas que no conocen mucho del mundo; ¿el mejor en qué sentido?

Con bastante frecuencia vemos gente que se encierran en un género musical: “La mejor música es la que se escuchaba durante mi juventud.” La nostalgia puede ser bonita en ocasiones, pero con toda la música que se ha hecho en el pasado y toda la música que se hace en la actualidad, eso está un poco difícil.

Lo mas común son las personas que creen que su religión es la correcta porque ellos tuvieron la suerte de nacer en el lugar adecuado y en el tiempo adecuado. Si hubiese nacido en un país diferente quizá sería musulmán o budista, si hubieses nacido en un tiempo distinto tal vez creería en Viracocha, Kukulkan o algo similar.

Me impresionan mucho las personas que defienden sus ideologías políticas con una vehemencia absoluta; tomemos por ejemplo los defensores del gobierno de mi país, Venezuela; quienes a pesar de estar viendo a donde nos han conducido las acciones de nuestros actuales gobernantes continúan alabándolos y justificándolos.

Creo que regularmente es bueno hacer como el viejo Descartes y desprendernos de todas nuestras creencias y volver a analizarlas, ¿es válida esta opinión? ¿por qué creo en esto? ¿A donde me va a conducir continuar actuando de esta manera?

Lamentablemente es difícil que la gran mayoría de la gente tenga tiempo para una reflexión de este tipo. Pero pienso que si tienes el tiempo para leer esta opinión también deberías darte el tiempo para hacer esa reflexión.

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