La potencia intelectual de un hombre se mide por la dosis de humor que es capaz de utilizar.

Solamente aquel que construye el futuro tiene derecho a juzgar el pasado.

La madurez del hombre es haber vuelto a encontrar la seriedad con la que jugaba cuando era niño.

¿Es el hombre sólo un fallo de Dios, o Dios sólo un fallo del hombre?

El mundo real es mucho más pequeño que el mundo de la imaginación.

Los grandes intelectuales son escépticos.

La imágen la conseguí en:

http://amorphia-apparel.com/design/copilot/

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