Como siempre publicando mi historia a final de mes encima de la fecha límite, pero no voy a darles excusas.

Esta es mi participación en el Desafío del Nexus de Abril y es también la historia que abre una aventura para Eclipse Phase que sigo escribiendo:

Eclipse Phase

Libaciones

Hay limitaciones a las que cualquier cuerpo de seguridad debe someterse, incluso una organización tan poderosa como Firewall debe saber autolimitarse o rendirse ante la ineficiencia; por esa razón el Cinturón Kuiper siempre ha estado “fuera de jurisdicción”. Pero cuando se comienza a apilar una enorme cantidad de rumores absurdos de que hay algo terriblemente mal en los límites del Sistema Solar, no queda mas alternativa que ensamblar a un pequeño grupo de agentes para que realicen una misión de reconocimiento en los hábitats alrededor de Plutón, Caronte y el gran mas allá, desafortunadamente soy uno de esos agentes…

Autor: Vladimir Vasquez F.

La transmisión de ego hasta Caronte tardaba horas, sumemos a eso que la estación receptora no era de las más avanzadas, definitivamente tendrían problemas fabricando y ajustando un morpho tan avanzado como el mío, así que no me extrañaría nada que me hubiesen dejado perder uno o dos días de continuidad.

Cuando abrí los ojos de inmediato me di cuenta que el fork de Jesper estaba molesto, lo cual no era nuevo, al proxy nunca le había gustado dividir su personalidad, mucho menos dividirla por tanto tiempo como la presente misión requería.

­­—Han pasado once días —me lo soltó de golpe, no estoy seguro que haya alguna manera suave de decirle a uno que ha perdido quince días de su vida pero… —Este es el tercer resleeving que te hacemos, has muerto en las dos ocasiones anteriores. Tus versiones precedentes han fallado pero en ambas ocasiones hemos recuperado los implantes corticales, solo tú puedes interpretarlos, por esa razón continúas en la misión, de lo contrario te hubiese reemplazado definitivamente, no creo que tengas la experiencia para manejar la actual situación, pero no tenemos el tiempo para decodificar los implantes. Sé que es mucho para digerir en estos momentos, pero intenta recuperarte pronto, el tiempo se nos acaba.

¿Muerto en dos ocasiones? ¿Once días? Realmente era mucho, demasiado para tragar en un solo momento.

—¿Los otros agentes? —Atiné a preguntar.

—En una situación similar a la tuya, pero es mejor que no tengas sus datos por el momento, así les damos mejores posibilidades de supervivencia.

Me quedé mirando al holograma de Jesper sin saber cómo reaccionar, por supuesto que había muerto en misiones anteriores, pero nunca en dos ocasiones y nunca tan rápidamente, y si Jesper decía que no estaba preparado para la situación actual, eso podía traducirse como que seguramente me matarían una o dos veces más antes de conseguir resolver la misión, si es que conseguía resolverla…

Me levanté y me asomé por la ventana y me sorprendió descubrir una cacofonía de luces de neon anunciando casinos y prostíbulos.

—Esto no es Caronte…

—No, —respondió Jesper— la investigación ha avanzado, estamos en Whiskey en el cinturón de Kuiper. Aunque no lo creas este es terreno aliado.

—He escuchado de este lugar, Firewall controla las cosas aquí.

—Lejos de eso, Firewall nunca busca controlar. Pero lo cierto es que tenemos cierto nivel de seguridad en esta estación, y la pista nos ha conducido hasta aquí.

—¿Cual pista? —Pregunté.

El holograma de Jesper que había estado sentado sobre la cama se levantó y me señaló la silla en donde estaba instalado el lector de implantes corticales, en una mesita cercana estaban los dos implantes, mis dos vidas anteriores esperándome. Respiré profundamente para relajarme.

—Veo que no soy el único que odia hacer merging.

—No es lo mismo Jesper, a ti no te mataron.

—¿Quién te dijo eso?

—¡¿Te mataron a ti también?! —No podía creerlo.

Jesper levantó la mano, no iba a darme más detalles, más posibilidades de sobrevivir.

Me senté, tomé otra profunda inspiración, inserté el primer implante, mi vida anterior pasó ante mis ojos.

***

Caronte, el barquero del río estigia, la luna de Plutón, la única estación de ego transmisión medio decente que Firewall pudo conseguir, un lugar donde hicieran muchas preguntas, cuando despierto en mi nuevo cuerpo, el lugar está desierto, ni una enfermera, ni un puto mensaje, me pongo mis ropas en silencio y salgo del lugar sin tardarme mucho, evidentemente esta gente no tiene respuestas para mí y no quieren meterse en problemas. Afuera hace un calor terrible como es típico en cualquier colonia minera, espero por la llegada de algún transporte automatizado, pero Linda, mi musa personal, me indica que no existen tales comodidades en este hábitat, me voy caminando en dirección a las luces y el bullicio.

+++Mensaje de Jesper+++

¿Un mensaje vía texto? Estamos realmente muy fregados si la mejor forma de comunicación que pudimos conseguir fue texto. Activo la interfaz.

“Todo parece indicar que puedes conseguir una audiencia con el fulano Hades en el bar Inframundo, pero tienes que cuidarte, Caronte es un lugar pequeño, y el hábitat en donde estás es mucho más pequeño aún. Aquí es muy posible que todo el mundo se conozca.”

Le envío una transmisión de regreso, me aseguro que Linda ponga todas las medidas de encriptación necesarias y algunas adicionales solo en caso.

“¿Me explicas por qué estamos hablando vía texto? ¿Tan asustados estamos? Y ¿qué es lo que quieres decir con eso de que tengo que cuidarme? ¿Quieres decir que mi reputación no me precede?”

La respuesta de Jesper no se hace esperar, la leo mientras continúo caminando hacia el fulano bar.

“No tienes idea de las dificultades que tenemos para operar en esta área, estoy demasiado lejos como para transmitir video o audio, la mayor parte del ancho de banda se nos va en encriptación, la gente en esta zona es sumamente paranoica, tienes que inventarte una buena coartada de lo contrario nadie va a querer hablar contigo. Sobre tu reputación lo siento, no pudimos darte mucha sin que pareciera sospechoso, así que vas a tener que ganártela a pulso.”

Acababa de llegar y las malas noticias comenzaban a acumularse.

En alguna parte alguien abrió una válvula y el ambiente se llenó de un denso vapor caliente, mi rango de visión se redujo considerablemente, eso me puso nervioso, estaba envuelto en una bruma gris, pero observé la reacción de quienes me rodeaban, no había novedad, aquello debía ser muy corriente.

Era una zona residencial, los niños jugaban en las calles, el lugar debía ser seguro, o los padres no les prestaban mucha atención. Continué avanzando hasta encontrar una suerte de local de comida rápida, Inframundo estaba lejos de ser el bar de mala muerte que yo esperaba encontrar, entré y pedí lo que me pareció más corriente, uno siempre debe ser cuidadoso con lo que escoge al viajar. Me senté en una mesa al final mirando hacia la entrada y comí en silencio mirando la actitud de todos a mí alrededor disimuladamente.

Era como Jesper decía, mi presencia les ponía nerviosos, había demasiada gente como para decir que todos se conocían, pero definitivamente había alguna especie de código entre los lugareños que yo no estaba respetando, un detalle que me delataba. Algo en la forma de vestir o de actuar que me hacía ver extranjero a leguas, y no me estaba dando cuenta de qué era.

Los sujetos llegaron por detrás, justo donde no estaba mirando, debía haber alguna especie de puerta trasera, el arma apuntándome justo debajo del implante cortical.

—No te voltees, vas a morir, pero no te preocupes, tus amigos te revivirán, solo queremos que les des un mensaje, no queremos agentes de Firewall aquí, Hades los conoce, Hades sabe.

Lo último que recuerdo es el sonido del disparo.

***

Cuando salgo de la simulación, las gotas de sudor frío corren por mi espalda y Jesper me mira a través de su holograma con una maldita sonrisita de idiota.

—¿Te diviertes? ¿Cómo se supone que esto me va a ayudar con la misión?

—Espero que te de perspectiva, espero que te ayude a entender que no estamos jugando, esta gente es realmente muy paranoica, y “Hades sabe”.

Los vellos de mi nuca se levantan al escuchar la frase.

—¿Qué se supone que quiere decir eso? ¿Cómo supieron ellos que Firewall estaba intentando infiltrarse en su hábitat? ¿Había algo que no estaba en orden?

—Imagino que no reciben muchos visitantes, pero si te soy sincero no lo sabemos, no tenemos ni idea de cómo te descubrieron. Pero tengo esperanza que tu segunda muerte en estas tierras nos resuelva algunos enigmas —Jesper apuntó al segundo implante cortical que me esperaba sobre la mesa.

—¡Espera! Espera, espera, acabo de revivir mi propia muerte, ¿puedes darme un respiro?— Me quité el implante anterior como quien se arranca un asqueroso parasito. Tomé un vaso de agua suave y lentamente intentando asimilar todo lo que había visto en ese breve período de mi vida ¿cómo me habían descubierto?

“Hades sabe” había algo en esa frase, no, ¡había algo en la voz! El sujeto estaba enmascarando su voz, y a pesar de eso, había algo muy familiar en ella.

—¿Dónde encontraron el implante, Jesper?

—En un depósito de basura cerca de la estación clandestina de ego transmisión.

Mis ojos se abrieron grandes como platos, si nuestros enemigos conocían incluso el lugar donde estábamos llegando…

—¿Cómo se supone que averiguaron eso?

—Eso es lo que espero me ayudes a averiguar —dijo apuntando al implante nuevamente.

Yo estaba acostumbrado a utilizar forks y a realizar mergins regularmente, pero el solo saber que me esperaba una segunda muerte…

Me senté nuevamente, tomé una respiración profunda y agarré el segundo implante entre mis manos.

—¿Algo que me puedas adelantar?

–Al final te matan —Jesper es un maldito, me miró a los ojos con su cara tan lavada— Siguiendo las indicaciones de los otros agentes te enviamos a Tulihänd, tenemos unos inesperados aliados allí.

—¿Tulihänd?

—Una estación minera en mitad de las órbitas de Plutón y Caronte.

—¿Quiénes son estos aliados?

—Un grupo de Brinkers, mineros, nada especial, desean mantenerse alejados de la sociedad porque están asustados de la tecnología si se han decidido a ayudarnos, a ayudar a Firewall, es porque están más asustados de Hades que de nosotros.

Inserté el segundo implante, tomé una profunda inspiración, cerré mis ojos y me sumergí en mi vida anterior.

***

Cuando uno realiza una transmisión de ego por lo general espera despertar en el interior de un morph idéntico al anterior, o al menos muy parecido…

En cuanto desperté me di cuenta que había algo que estaba mal, muy mal, el ritmo de mi respiración, el peso de mi cuerpo, yo no era yo…

—Primero que nada tienes que calmarte.

Aquella voz desconocida casi me hace saltar de la cama, y cuando descubrí al dueño de la voz fue todavía peor.

Creo que en realidad el susto no fue más grande porque soy un hombre con algunos años a mis espaldas, suficientes como para haber conocido personas como esta antes. Permítanme explicarles, hace muchos años, la gente envejecía, sé que el concepto es ajeno para la mayoría porque hoy en día cuando un morpho comienza a funcionar mal, simplemente lo cambias, pero antes las cosas no eran así, nacías con un morpho y con ese morpho morías, sí, cuando el morpho se dañaba no tenías alternativa, vivías el resto de tu vida con los defectos de ese morpho hasta que ya no funcionaba mas y cuando dejaba de funcionar, tú también dejabas de ser.

Eso fue lo que vi cuando abrí los ojos, un viejo, después de años y años de mirar solo a gente joven, frente a mi estaba un sujeto con un morpho que claramente tenía unos ochenta años. La pregunta que de inmediato saltó en mi mente fue ¿por qué eliges permanecer en un morpho tan dañado? Pero afortunadamente tuve el tacto de no pronunciar la pregunta en voz alta.

—No hay modo de que consigamos un cuerpo tan complejo como el tuyo por aquí —continuó el hombre totalmente ajeno a mi sorpresa— Además te descubrirían de inmediato. En cambio tomamos el cuerpo de este muchacho, murió un par de días atrás, nuestras creencias nos impiden revivirlo, pero dado que tu gente no comparte nuestros pensamientos no vimos problemas en ponerte en él.

Por primera vez me detuve a estudiar el cuerpo que me habían dado, un muchacho delgaducho con evidentes deficiencias de nutrientes y un desequilibrio hormonal absoluto, tomé un espejo que estaba cerca y me sorprendió ver los grandes ojos, los dientes torcidos y el rostro cubierto de pequeñas pústulas de grasa. ¡Pero qué carajo!

—Vas a ver algunos rostros sorprendidos por aquí, para ellos serás una especie de muerto viviente, no importa cuánto lo expliquemos, hay gente que simplemente no quiere entender, así que te recomiendo que salgas de aquí cuanto antes.

No podía siquiera hablar, no tenía la habilidad de controlar la boca y la lengua de una forma coherente, aquel morpho era demasiado distinto, intenté ponerme de pie y no pude, no solo las proporciones de las piernas eran diferentes a lo que estaba acostumbrado, es que también estaban muy débiles, este cuerpo perteneció a una persona que estuvo enferma mucho tiempo, y también me temo que las capacidades de criopreservación de estos Brinkers dejan bastante que desear.

Al final una enfermera trajo una primitiva silla de ruedas, la mujer ni siquiera me quiso mirar a los ojos, y salió de golpe llorando desconsolada. Me pregunto si el ego que poseía este cuerpo antes era su familia…

Como pude subí a la silla, cubrieron mi rostro con unos lentes oscuros y un gran sombrero, pero igual cuando me sacaron del centro de egotransmisión la gente que nos tropezaba murmuraba cosas como “el diablo” o “la maldición” y realizaban antiguos gestos rituales con las manos.

Fuera del centro de egotransmisión pude observar que el hábitat pertenecía a una formación de estaciones tipo cluster, era un pequeño cilindro hueco con un diseño muy primitivo. Una suerte de paisaje suburbano, con pequeñas construcciones de madera, árboles creciendo libremente e incluso algunos animales que nunca había visto.

Yo había leído sobre esta gente, eran retardatarios, rechazaban muchos de los avances en tecnología y se aferraban a sus creencias. Verdaderamente era un milagro que se hubiesen animado a negociar con Firewall, para esta gente teníamos que ser alguna suerte de demonio, eso solo podía traducirse como que el otro demonio era mucho peor.

Me subieron a un vehículo privado y me condujeron a uno de los extremos del cilindro en donde funcionaban las industrias del lugar. Tal como había dicho Jesper se trataba de una colonia minera, lo que no había dicho Jesper era lo extremadamente eficientes que eran estas personas en su trabajo; todas las limitaciones tecnológicas que se imponían en su estilo de vida desaparecían en sus áreas de trabajo.

Entre los obreros observé a muchos cyborgs, synthomorphs, e incluso las típicas maleticas con un par de patas un par de brazos y una cabeza. Ninguno de ellos me dedicó una mirada, de hecho se hacía bien claro que las comunicaciones entre los avanzados obreros y los primitivos patrones no eran las más cordiales. Me pregunté ¿cómo mantendrían el control? Había algo que no me estaban mostrando…

En el extremo de la zona industrial me subieron a otro vehículo, uno que me sacaría de la estación, aún sin poder mover mi “nuevo” cuerpo apropiadamente, y apenas balbuceando algunas palabras.

—Ellos no tienen idea que el pobre Jimmy… falleció —algo en su tono de voz me hizo sospechar que la muerte del pobre Jimmy no fue tan natural— él simpatizaba con la ¿causa? De Hades, así que de seguro no les extrañará verte llegar, pero vete con cuidado.

Cuando vi que nadie más subía al vehículo conmigo me entró cierta desesperación.

—aomaeria loso poria hinea ¿¡SOLO!? ¿Solo? ¿Solo?

Fue lo único que atiné a balbucear, se miraron entre si y finalmente uno de ellos dijo:

—Ninguno de nosotros irá a ese lugar, es pecado, pero no creo que tú lo entiendas.

Cerraron la puerta dejándome en mi silla de ruedas en medio de aquella cosa, escuché el sonido de válvulas cerrándose y rápidamente comprendí como se propulsaba aquel vehículo y la palabra vehículo le quedaba grande, aquello era meramente un pequeño cuarto aislado del vacío del espacio que se separaba de la estación y sencillamente se dejaba arrastrar por las fuerzas de inercia entre una estación y la otra maniobrando apenas con algo de fuerzas magnéticas y un diminuto propulsor de aire comprimido que se escuchaba funcionar muy de vez en cuando.

No me mal interpreten, aquella cosa era una maravilla de la ingeniería, pensar que conseguía atravesar todo aquel cluster de estaciones tan rápidamente es fantástico, pero definitivamente quienes lo diseñaron no tenían estomago y no tomaron en consideración a quienes si lo tenemos.

Después de casi bañarme con mi propio vomito en un par de ocasiones llegué a mi misterioso destino, me recordó a una antigua estación del metro en Rusia, el lugar estaba lleno de gente, habían muchas personas como yo que estaban llegando en vehículos más o menos similares, y mas llegaban a cada momento, muchas otras personas estaban allí recibiendo a los otros, se abrazaban y reían, otros lloraban desconsoladamente.

Dejé la silla de ruedas en el vehículo por considerarla exageradamente conspicua, pero después de dar un par de pasos como si estuviese encaramado en unos zancos me pregunté si aquello no sería peor. Pero afortunadamente todos estaban ocupados en sus propios asuntos, nadie se ocupaba del muchachito feo de caminar gracioso. Cuando salí de allí ya andaba relativamente mejor, creo que salir de las escaleras me dio cierta confianza y hasta me atreví a caminar sin estar tan pegado a las paredes.

Fuera de la “estación de metro” también había muchas personas, y todos iban claramente en una misma dirección, un evento grande estaba en movimiento, de eso no cabía duda. El hábitat era muy similar al que acaba de dejar, un cilindro giratorio para generar gravedad en su interior con un gran tubo de luz artificial en el eje central. Pero esta comunidad tenía un desarrollo mayor y gran énfasis en mostrarlo, calles pequeñas, edificios de dos o tres pisos, pero también habían muchos espacios abiertos. Un pequeño vehículo automático se me acercó, pero preferí continuar a pie para ganar mayor confianza con este morpho.

Me moví en la misma dirección en donde veía moverse a la mayoría de la gente, algo me decía que allí era a donde quería ir yo también. El lugar donde se estaba reuniendo la gente era un parque al aire libre (o al menos eso pretendía aparentar) con un gran escenario al que todos miraban expectantes. Intenté encontrar una buena ubicación, pero no estaba en condiciones de maniobrar entre tanta gente, así que me conformé con una ubicación menos que privilegiada.

De pronto la gente comenzó a aplaudir y tres sujetos subieron al escenario, algo se me hizo muy familiar en aquellos tipos, pero no conseguía ver con claridad, parece que Jimmy además de todo también era miope. Pero cuando de pronto afiné la vista lo vi claramente, o mejor dicho, me vi claramente, porque uno de aquellos sujetos sobre el escenario, era yo…

O al menos era un morpho con un rostro idéntico al que suelo utilizar y de pronto volvió a mi aquella voz “Hades sabe” el sujeto había intentado disimular su voz porque evidentemente aquella voz era mía.

Pero si aquello me había descolocado, lo que ocurrió a continuación me dejó sin siquiera saber que pensar, un cuarto sujeto subió a la tarima, y créanlo o no, entre gritos de “Hades, Hades, Hades” pude finalmente comprender que aquel sujeto era nada más y nada menos que Jesper, Proxy de Firewall, es decir uno de los principales agentes de la organización más misteriosa del Sistema Solar, estaba allí de pie en un escenario rodeado de miles de personas quienes lo aplaudían como si de una celebridad se tratase.

—Queridos hermanos, Hades está complacido de tenerlos aquí hoy, pero se pregunta si estamos dispuestos a hacer sacrificios por nuestra fe —Nunca pensé que Jesper tuviese tales habilidades histriónicas— Se pregunta si estamos dispuestos a convertirnos en herramientas de su gloria…

La gente gritaba ¡sí! desesperadamente como si tan solo dudar fuese impensable.

—Sabemos que las gentes de Caronte, Plutón y Tulihänd poco a poco están recibiendo la luz del amor de Hades, todavía hay algunos focos de resistencia pequeños, pero sabemos que es una resistencia inútil que eventualmente cederá. Pero más allá en las profundidades del Cinturón de Kuiper la semilla del mal florece, y en el centro del pecado se encuentra la podredumbre de Whiskey, un hábitat que solo conoce la prostitución, las apuestas, y la violencia. ¡El último refugio de las sucias corporaciones en el arco exterior!

De inmediato pensé que Whiskey era también el último puerto seguro que tiene Firewall en la zona. El Jesper continuó hablando, pero yo sabía que necesitaba salir de allí e informar rápidamente, aquel morpho no poseía ningún medio de comunicación, pero aún así me aterrorizaba comunicarme sabiendo que seguramente conocían todos los códigos de encriptación que Firewall suele utilizar.

Afortunadamente la gente estaba tan fascinada con las palabras de Jesper que prestaban poca atención a un muchachito feo de caminar extraño. Mi plan era sencillo regresar a la “estación del metro” y capturar uno de los vehículos para regresar al hábitat de los retardatarios e intentar comunicarme desde allí, pero no sería tan fácil.

Conseguí llegar hasta la estación, estaba prácticamente vacía, pero vigilada. Con un cuerpo como aquel yo estaba seguro que no podría evadir a los vigilantes. Pero se me ocurrió un plan, un plan muy estúpido pero que podría funcionar; intenté deslizarme entre las sombras lo mas que pude, cuando fui descubierto corrí hasta uno de los vehículos en medio de los balazos, ingresé las coordenadas y me arranqué el implante cortical. No tengo memoria de lo que sucedió a continuación, pero el plan era salir del vehículo y servir de distracción mientras mi implante con todas mis memorias regresaba con los retardatarios.

***

—¿Y bien?

Jesper se veía igual que siempre, pero evidentemente ya no podía confiar en él, me quité el implante y lo sostuve en la mano, ¡Oh todas las cosas que habían allí dentro!

—¿Cómo obtuvieron este implante?

—Los retardatarios nos lo entregaron, pero se negaron a explicarnos nada, esperaba que tú tuvieras algunas respuestas…

Mientras Jesper hablaba, caminé para asomarme a la ventana, de algún modo me alivió ver que Whiskey no estaba ardiendo, pero también entendía que quizá ese momento no estaba muy lejos. Al mismo tiempo le solicitaba mentalmente a Linda, mi musa, que creara una nueva clave de encriptación y que se pusiera en comunicación con otro Proxy de Firewall.

—Jesper, acabo de enviar un mensaje a Firewall a través de una nueva clave de encriptación; en ese mensaje he solicitado que nos excluyan a ti a mí y a todos los otros agentes que hemos participado en esta misión. Hades, quien quiera que sea, ha conseguido forks de nivel alpha de todos nosotros, y no solo eso, ha conseguido corromperlos y que trabajen para él; por eso es que conocían nuestros procedimientos, por eso es que conocían nuestras estaciones de darkcasting, por eso es que se sienten tan seguros que hasta se burlaron de nosotros regresando mi implante cortical, por eso es que se atreven a coordinar un ataque masivo contra esta estación en medio de una multitud en mitad del día.

—¡Lo que estás diciendo no tiene ningún sentido! Un fork mío nunca…

—No importa cuánto lo niegues, lo cierto es que tenemos que decidir qué hacer a continuación, ¿debemos poner sobre aviso a las autoridades de Whiskey?

—Tienes que estar bajo los efectos de alguna droga, tengo entrenamiento, fui seleccionado de entre los mejores, he sido Proxy por años, es imposible que yo traicione a Firewall de esa manera. —Jesper se sacudía cada vez que negaba con la cabeza incapaz de entender.

A veces las palabras no bastan, le transmití la escena en donde lo vi dando el discurso en medio de la multitud. El pobre Jesper cayó de rodillas con los ojos abiertos grandes como platos y la boca murmurando:

—No no no no no no no no no.

Hasta que el holograma simplemente desapareció.

Cuando escuché la primera explosión me sobresalté, pero no me extraño, me asomé a la ventana y vi a la multitud afuera gritando consignas pseudoreligiosas, quebrando las vitrinas y saqueando las tiendas.

Justo en ese momento me llegó la confirmación de Firewall, un nuevo grupo de agentes ya estaba en camino incluso antes de que yo lo hubiera solicitado, no voy a negar que aquello me dio cierta tranquilidad, pero mientras observaba las llamas crecer a lo largo de todo el hábitat, no pude evitar sentir algo de lástima por los pobres diablos que se iban a enfrentar a este infierno.

FIN

Muchas gracias a todos por leerlo, espero que les haya gustado, si efectivamente así fue, no olviden votar por esta historia pulsando el botón “Me Gusta” de facebook.

La imagen es Eclipse Phase Martian Street por Hideyoshi.

Esta historia está basada en el universo de Eclipse Phase, y está publicada bajo una licencia Creative Commons Attribution-Noncommercial-Share Alike 3.0 Unported License. Eso quiere decir que pueden tomar los elementos de la historia y adaptarlos a su gusto siempre y cuando lo compartan igualmente, den la apropiada atribución, y no lo usen comercialmente.

Para los que se estén preguntando ¿La historia termina así? Pues no, pero para conocer el final de la historia tendrán que jugar la Aventura ¡jejeje!

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