Continúo con esta historia, ya aproximándome al final, nuevamente les aclaro que es solo un primer borrador que les expongo aquí claramente, en la misma forma que un dibujante publica sus primeros esbozos, estoy claro que hay que corregir eliminar y agregar muchas cosas. Por supuesto, cualquier crítica es bienvenida 🙂

Hellgate_London

Al atravesar el portal un repulsivo escalofrío me recorrió de arriba abajo, lo que vi del otro lado me llenó de asco. El aire arecía estar hirviendo, la tenue luz de un color rojizo como el óxido apenas permitía adivinar algunas formas. Estaba de pie sobre una suerte de plataforma rocosa que los demonios habían creado para el portal.

¿Era este portal la fuente del poder del monstruo? Era un concepto que tenía lógica.

Debajo de la plataforma, demonios menores danzaban en algún incomprensible ritual. Que al parecer ocupaba toda su atención, por detrás de mi, los otros fueron atravesando el portal silenciosamente.

Contamos no menos de dos docenas de aquellos monstruos, la sorpresa sería determinante para el éxito en aquella batalla. Todos a un tiempo lanzamos nuestras granadas. Los cuerpos destrozados de varios de los monstruos volaron por los aires pero quizá lo mas importante fue que la escena se iluminó brevemente, dándonos una mejor visión del terreno.

Los demonios sobrevivientes se abalanzaron sobre nosotros a través de la rampa que unía la plataforma con el suelo. Allí me planté para hacerles frente, pero mi actitud desafiante no los amilanó, los movía una furia  ciega y prácticamente se ensartaban solos en el filo de mi espada. La ola de criaturas pronto comenzó a intentar rodearnos, creyendo que en su frenesí podrían agarrarnos desprevenidos. Pero no era así. El baile de nuestras espadas fue perfecto y bien coordinado como siempre. Los Agentes se enfocaban en aquellos que intentaban atacarnos de rango y los brujos nos apoyaban invocando pequeños monstruos que combatían de nuestro lado.

Pronto se hizo evidente que habíamos ganado la batalla, aunque los demonios en ningún momento dejaban de continuar atacándonos, era como si la misma oscuridad concibiera nuevas copias de aquellos monstruos, puedo jurar que eventualmente comencé a reconocer sus aberrantes facciones y estoy seguro que ensarté mi espada en el medio de los ojos del mismo monstruo mas de una vez.

A medida que bajábamos por la rampa los enemigos, ya menos furiosos, se inventaban algunas emboscadas en grupos mas organizados, pero era inútil, la fuerza con que nos atacaron en un principio estaba perdida. No hacían mas que estrellarse contra nosotros.

Sin miedo a una represalia mayor lanzamos bengalas al aire para ver la situación en la que estábamos con mayor claridad. Se hacía evidente que aquello no era un planeta ni nada parecido, mas bien era un trozo de terreno en el medio de la nada. ¿Era aquello el infierno? Evidentemente no ¿Cómo cabían las hordas de demonios que consumían ciudades en un trocito de nada como este? Se me hacía mas probable que aquello fuera alguna suerte de plano personal del demonio que habíamos matado antes.

Mas allá descubrimos lo que en un principio nos pareció alguna suerte de enorme altar, a su alrededor algunos zombis y demonios interpretaban algún culto, pero los despachamos con rapidez.

Los brujos pronto nos aclararon que aquello no era un altar, era otra manera de portal.

-A través de este portal se conecta este plano con el verdadero universo de los demonios. – dijo la bruja.

– ¿Quieres que pasemos a través de este portal también? – le pregunté.

– No, dudo que podamos sobrevivir el ambiente del otro lado, dudo que podamos mantener nuestra sanidad…
Lo que debemos hacer -continuó- es destruir esta plataforma, al perder la conexión con ese universo infernal, este seudo plano ya no podrá sostenerse y colapsará.

-Y ¿qué pasará con nosotros?

-Deberíamos relocalizarnos a nuestro propio universo… a menos que la inercia de nuestras almas esté mas atada a otro universo…

-¿Qué quieres decir?

-Nada, pongamos manos a la obra.

Ubicamos cargas explosivas alrededor de aquel dispositivo infernal, nos apartamos y las detonamos. El aparato estalló en pedazos, y con él, aquel mini universo…

Me encontré en una colina verde, un viento con perfume de frutas peinó mi cabello, en la cima de la colina había una suerte de templo antiguo y a sus puertas un temible anciano en una armadura plateada me miraba con una sonrisa socarrona.

“Esto no es Caracas” pensé.

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El final llegará en breve, pero antes me gustaría ir desbrozando algunos detalles, esas actualizaciones también se las iré pasando al igual que el proceso que voy a ir desarrollando para mejorar el relato.

Por ejemplo un detalle que recordé, fíjense que en todo el relato prácticamente no hay mención de colores, hoy recordé agregar descripciones de colores a la historia, y vemos como coloco palabras como rojizo o plateado. Pero es curioso pensar que en general mi mente de escritor no se detiene naturalmente a utilizar ese tipo de palabras. Igual sucede con los olores y otras sensaciones. Tengo que volver a revisar todo el relato para darme cuenta en donde hacen falta esos detalles.

Otro problema que tengo son los nombres, creo que le doy demasiada importancia a los nombres y se me dificulta asignarlos en el instante en que estoy escribiendo. fíjense como prácticamente el único personaje con nombre es Calixto, de resto están “los paladines”, “los agentes”, “los brujos”, etc. Ahora quiero detenerme y sustituir esos nombres genéricos por personajes en sí para que las acciones y los diálogos tomen mas forma. Pero eso será un trabajo relativamente largo, la creación de los personajes también se las pasaré por aquí para que me den su opinión.

Pero por supuesto, no quiero dañarles la sorpresa de la historia, al menos no a todos, pero sí me gustaría que cuando la historia esté mas pulida, algunos de ustedes me ayudaran dándome su opinión para que me apunten a los errores que no estoy viendo por mi mismo ¿quien se anima? 😀

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