Cuando un autor te flecha, sin saberlo te has embarcado en una suerte de matrimonio literario, que pocas veces suele romperse. Tiene que pasar algo serio, para que uno se divorcie de un autor que le ha flechado. Otras veces, así el autor haga algo repugnante, uno no lo deja de lado, se va a la tumba con él, lo que implica un gran nivel de compromiso.

Lo interesante de estos flechazos, es que no generan una relación exclusiva, especialmente porque la literatura es algo tan diverso, como la vida misma, que una sola faceta de ella no te puede dar todas las sensaciones que deseas experimentar.
Yo creo que me he flechado, enganchado o enamorado hasta la saciedad de Lois McMaster Bujold, llevo varios libros de ella, y hasta ahora ninguno me ha dejado indiferente, y para ser sincero los he leído a una velocidad de vértigo. No había experimentado tanta celeridad desde que comencé a leer fantasía heroica a los 17 años; ni cuando descubrí que los libros de la biblioteca podían sacarse por un mes o más.

Bueno, hecho este preámbulo es mejor que me ponga a trabajar de una buena vez. El libro que vengo a reseñar hoy es Fragmentos de Honor, y está dentro de la Saga de Miles Vorkosigan, se le considera la precuela, junto a Barrayar. Es más, a estas dos novelas en conjunto se les conoce como El Honor de Cordelia. Y nos narran la historia de cómo se conocieron los padres de ese temible personaje que es Miles Vorkosigan. Dicho esto, vamos al destripe.

Fragmentos de Honor Precuelas de la Saga de Miles vorkosigan

La Trama de Fragmentos de Honor

Estaba en el lugar equivocado, en el momento equivocado y por las razones equivocadas. Cordelia Naismith, de la Fuerza Expedicionaria Betana, llevaba incluso el uniforme equivocado: sin saberlo había entrado en batalla vistiendo el viejo uniforme pardo del equipo científico de Exploración Astronómica. Su encuentro con Aral Vorkosigan, el poderoso y temido Vor, apodado el carnicero de Komarr, sólo podía deberse a una de esas complejas intrigas, tan sórdidas y abundantes en la militarizada sociedad de Barrayar.

Tras el primer contacto con Aral, Cordelia volverá a la guerra como capitana de una nave suicida en una misión de engaño: transportar a través de las líneas Vor un arma terrible capaz de atrapar y destruir a toda la flota enemiga.

Un conjunto de intrigas dentro de intrigas, de traiciones en el seno de más traiciones, de nuevos engaños que se unen a otros conocidos, obligará a Cordelia a establecer una paz personal con su principal oponente: Aral Vorkosigan. Una paz que puede acarrear la ignominia, aunque presagia nuevas posibilidades no sólo entre Cordelia y su enamorado, sino también entre los pueblos de ambos.

Gragmentos de Honor - Shards of Honor

Comentarios sobre Fragmentos de Honor

Como en el Aprendiz de Guerrero ya expresé mi opinión sobre la técnica de la autora, aquí me voy a limitar a comentar la novela. La Saga de Vorkosigan me ha enganchado por su alto contenido de intriga y politiqueo, de una forma suave y amena, la autora nos muestra los intrígueles del poder.

Otro elemento que me gusta, es la profundidad de los personajes, como nos damos cuenta que sufren, lo que piensan; y como lo que callan dice tanto o más que las acciones.

En esta novela el tema principal, al margen de romance que surgirá entre Aral y Cordelia, es la relación existente entre el Honor-El Deber-La Dignidad y el Amor. Me he percatado, que la autora suele trabajar esto desde un punto de vista interesante: la reputación. Mucho de sus protagonistas y mejores personajes, suelen tener una pésima reputación de cara a la opinión pública, mientras que con los villanos pasa lo opuesto.

En esta novela el gran debate se da dentro de Cordelia, quien debe debatirse entre el honor como mujer, como profesional y ciudadana, y lo que siente por Aral, además está la cuestión de la estabilidad en Barrayar. Todo esto, desde cierto ángulo, hace que esta novela y el romance expuesto en ella tengan un sabor diferente, ajeno de toda cursilería.

Aral y Cordelia, son dos personajes heridos, que encuentran en el otro la horma de su zapato y su última oportunidad para ser felices. Otra cosa interesante de la que me percaté con estos personajes, es que Miles está dividido entre los dos, en cierta medida Miles vendría siendo la síntesis de ellos. Cosa que tiene sentido, porque, más allá del hecho biológico, nosotros somos reflejos de lo mejor y lo peor de nuestros padres. También, supongo que es parte de escribir una precuela de una saga tan extensa con un personaje tan peculiar.

En fin, siento que estoy dando muchas vueltas y entrando en terreno pantanoso. Esta es una gran novela que tiene un tema de fondo harto interesante, con una propuesta ágil y cautivadora. Hay de todo ella: acción, intriga, reflexión, amor y excelentes personajes.

Aunque no es necesario leerla antes que el Aprendiz de Guerrero, pues se puede comprender a Miles sin estas precuelas, Fragmentos de Honor y Barrayar, si son indispensables para comprender el gran telón de fondo, la gran sombra que rodea la vida de Miles. En cierta medida, aunque es la historia de sus padres, lo cierto es que nuestro joven Almirante, como personaje, es quien gana más, pues recibe profundidad y una plataforma para su historia.

Para mí, es una gozada. La recomiendo con los ojos cerrados 1000%

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