Vuelve a nuestros páginas el escritor Narzoglius con una historia corta para el Desafío del Nexus de Diciembre;

Underwater temple

Azira

Autor: Narzoglius

Las tribus bárbaras de Numelia han invadido la ciudad mas importante del valle sumergido de Nesis. En el corazón de un numeliano anfibio no se esconden muchos sentimientos o al menos es lo que se dice…

La caverna principal de Nesis se había saturado de cadáveres. Un millar de Hidropitecus flotaban en las penumbras de la ciudad sumergida. El ejército invasor de Numelia había prevalecido y se habría paso hacia las concavidades mas profundas.

 
Azira nadaba despacio a través del túnel, seguida por otros cinco numelianos. Su mano izquierda empuñaba un lanza tallada en un hueso de pez. Al final de la garganta de roca el agua se hizo mas cálida y ella se detuvo. Inmediatamente los otros exploradores quedaron inmóviles, esperando alguna orden. Aquel silencio era símbolo de peligro. Rechinando sus dientes afilados escaneó la concavidad subterránea y el eco describió una pulida superficie esférica de una docena de metros de radio, habitada por la estatua de Obdun, el dios anfibio.

Con cierto recelo nadó hasta el techo seducida por imágenes talladas en la roca que describían el origen del océano y los primeros seres; los parias que viven arriba del agua y Orum, el dios de fuego enterrado en las entrañas del mundo. Azira estaba fascinada con el mural y pasaba sus manos membranosas para sentir la perfección de los rasgos. El resto del grupo se había dispersado, atraído por otros objetos que yacían en los alrededores; entre los que se encontraban armas y esqueletos de diferentes especies marinas.

Un estruendo rocoso se esparció de pronto en aquel apacible entorno y Azira comenzó a rechinar los dientes para percibir como el monolito, en el que había sido tallado Obdun, el dios pagano, era derribado por sus compañeros.

Una ligera sonrisa emanó de su rostro plano sin ojos. Ella era otra adolescente que había sido arrancada de su familia y crecido entre las hordas de Numelia. Era un soldado temible y una amante desenfrenada de la historia. No recordaba a su familia pero, conservaba entre sus más preciados bienes el simbionte mutante de su progenie que, le inducía además de un talento abominable para la batalla, de una pasión y curiosidad abrumadora por lo desconocido.

En ese momento una roca ovalada que, disimulaba una hendidura en la pared, resbaló hasta al fondo de la habitación y un tritón albino apareció en la caverna. Con un par de picas, un cuchillo vítreo y una mortal destreza asesinó a cuatro de los profanadores en un combate desigual; antes de que Azira lo sorprendiese y le perforara la nuca con su lanza corta. El cadáver abatido descendió lentamente. La sangre se disolvía y comenzaba cambiar la temperatura del agua. El olor era pesado y embriagante. Las órdenes del Primer Númel habían sido claras solo las hembras debían sobrevivir.

Azira rechinó los dientes y el quinto numeliano se acercó a la hendidura de donde había salido el Nesino. En el interior del hoyo una docena de niños yacían espantados. Cuatro de ellos eran jóvenes tritones. Sin vacilaciones el conquistador se abalanzó sobre ellos; degolló a los machos y ató del cuello a las hembras con una tira de cuero. Después los arrastró fuera del escondite y se dirigió al túnel por donde había llegado momentos antes.

Azira percibió con ligera empatía el nadar resignado de las jóvenes esclavas. Luego, atraída por la sorprendente habilidad del guerrero Nesino, se acercó a su cuerpo desfallecido. El cuchillo vítreo aun yacía en su puño apretado. Su cola de pez aún se agitaba por intervalos. Ella lo tomó de la mano y un electrificante flujo nanoscopico conectó ambos cuerpos por una fracción de segundo. La población simbionte en el cuerpo de Azira se había duplicado.

No tardó mucho en comprender que el simbionte era compatible por una sola razón. Entonces abrazó el cadáver y por primera vez en su vida su corazón se encogió.

Fin

Muchas gracias a Narzoglius por esta historia ambientada en universo submarino, tuve dificultades imaginándome el templo sumergido y las criaturas submarinas, pero no cabe duda que es una historia interesante.

No olvides que esta historia está participando en el Desafío del Nexus, así que si disfrutaste de ella, vota haciendo click en el botón “Me Gusta” de facebook.

Artículos Relacionadas:

Comparte este artículo con tus amigos